90 velas y un reencuentro
vigo
El confinamiento mantuvo a Antonio separado de su mujer, con la que lleva 60 años casado. Cada día, desde que pudo salir, acudía a verla por la ventana de la residencia. La desescalada le permitió el reencuentro y celebrar los 90
Antonio Bernárdez y su mujer Alicia de Dios no se habían separado en 60 años de matrimonio. El delicado estado de salud de Alicia a consecuencia de una caída la obligó a ingresar de forma provisional en una residencia. El tiempo de estancia se alargó más de lo previsto, pero su marido iba a visitarla cada día. Poco antes del confinamiento, todo estaba preparado para la vuelta a casa, pero el virus trastocó los planes y obligó a posponer el ansiado reencuentro. “Fue muy duro para él”, explica Oscar, uno de los hijos del matrimonio, quien relata cómo a diario “hacía conexiones por skype con mi madre para que se vieran y hablaran”. Con el inicio de los paseos, Antonio regresó a las puertas de la residencia para ver a su mujer por la ventana. “Ella le saludaba desde el cristal y hablaban por teléfono. No faltó ni un sólo día”. A pesar de la complicada situación para ambos “nunca se quejaron. Lo importante era su salud”.
La desescalada no sólo permitió el reencuentro tan esperado de este matrimonio vigués hace unas semanas sino también celebrar juntos el 90 cumpleaños de Antonio, una fiesta que pese a tener que hacerse de forma más íntima, fue muy especial. Con algo de retraso sobre la fecha prevista, pero con la misma ilusión, Antonio tuvo su particular cumpleaños, junto a su mujer, y parte de su familia, “es una gran persona y un gran padre”. Además, la fiesta sirvió para recuperar el Día del Padre y de la Madre que no pudieron celebrarse. Atrás quedaron los malos momentos en los que Antonio tuvo que estar lejos de su mujer, de la que ya no se separa.
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