El año del ingeniero que ideó el túnel de Gibraltar
vigo
Andrés Comerma fue una de las figuras más relevantes de la tecnología naval como explica el catedrático Pedro Merino
El ingeniero y arquitecto naval, farmacéutico, escritor y divulgador Andrés Comerma y Batalla será el homenajeado este año en el Día de la Ciencia en Galicia, la celebración promovida por la Real Academia Galega de Ciencias (RAGC) para reivindicar la importancia de la investigación a través de sus figuras más destacadas y, en muchos casos, desconocidas para el gran público.
El acto académico se celebra el 8 de octubre, pero antes la Real Academia Galega de Ciencias organizarán actividades divulgativas para dar a conocer su figura.
La propuesta partió de la sección de ciencias técnicas de la Academia, que preside el ingeniero y catedrático de la Universidad de Vigo Pedro Merino. Es la primera vez que la institución elige a un ingeniero, puesto que los 12 científicos del año que se propusieron desde 2008 eran de otras ramas, y es además una figura de prestigio en Galicia que desarrolló su vida profesional en Ferrol cuando era la primera ciudad industrial de Galicia entre finales del siglo XIX y principios del XX. Pedro Merino reivindica los méritos de Comerma. Uno de sus proyectos más conocidos fue el Dique de la Campana en el Arsenal de Ferrol, que diseñó y construyó. Fue en su día el dique seco más grande de España y entre los primeros del mundo, con casi 150 metros de longitud.
Pero además realizó otro proyecto que volvió a cobrar vigencia. Explica Merino que este ingeniero había sido unos años agregado naval en Londres en un momento en el que se hablaba de construir un túnel que uniese el Canal de La Mancha. En aquellos años se concibió hacer lo mismo para unir Gibraltar con África. Se presentaron varios proyectos pero no salió adelante. Años después, la compañía internacional que impulsan España y Marruecos trabajan en el diseño de este túnel de unos 20 kilómetros de longitud siguiendo el mismo trazado que había ideado Andrés Comerma. El ingeniero naval había presentado su proyecto aprovechando la primera Feria Mundial de la Pesca que se celebró en Londres en 1883.
La Fundación Penzol, con sede en Vigo, conserva un libro escrito por Andrés Comerma en el que describe las artes de pesca de cada uno de los países que participaron en la Feria Mundial.
“Tuvo muchas aportaciones, era muy polifacético, con un espíritu muh renacentista”, explica Pedro Merino. Además de estar considerado como una de las figuras más relevantes de la tecnología naval española de los últimos siglos, se licenció en Farmacia por la Universidad de Santiago y ejerció como periodista, en concreto como corresponsal en Galicia de un diario vinculado al movimiento catalanista, La Renaixença. Conocía 8 lenguas, entre ellas el esperanto.
Otra de las curiosidades de su trayectoria, según cuenta el profesor, es que la primera línea telefónica que hubo en España no se instaló entre Madrid y Barcelona, sino entre el centro de trabajo del astillero y la Capitanía General de Ferrol. También dirigió la primera central eléctrica que suministró energía a la ciudad de Ferrol, y asumió las obras del Hospital de la Marina de esta ciudad.
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