“La atención a domicilio debe ser un servicio del farmacéutico, no es una entrega o mensajería”
ALBA SOUTELO SOLIÑO Presidenta del Colegio de Farmacéuticos de Pontevedra
El Proyecto de Ley de Ordenación Farmacéutica que está actualmente en el Parlamento de Galicia se elaboró con la participación de los colegios oficiales de farmacéuticos.
Era una ley de consenso, pero en fecha reciente se introdujo un cambio que estos profesionales consideran como “una línea roja”.
¿Cómo fue su participación?
Participamos todos los colegios farmacéuticos y era una ley de consenso. Yo misma pertenecí al grupo de trabajo que la elaboró y valoraron la mayoría de mis sugerencias, pero ha pasado más de un año desde entonces y la ley ha sufrido modificaciones respecto al texto inicial y hay una por la que no podemos pasar.
¿En qué consiste el cambio?
El anteproyecto de ley consensuado contemplaba que excepcionalmente a las personas que residan en zonas rurales aisladas o a personas dependientes en las que concurran pérdida de autonomía funcional y necesidad de cuidados por enfermedades crónicas, el farmacéutico podría prestarle atención farmacéutica domiciliaria. Ese texto se cambió, sin que los colegios tuviesen conocimiento de ello, por otro texto que dice que a estos pacientes se les podrá dispensar los medicamentos mediante una entrega informada en sus domicilios.
¿Provocó rechazo en el sector?
Sí. Mucho rechazo. La atención farmacéutica domiciliaria es un servicio profesional. La entrega de un medicamento en un domicilio es un servicio de reparto o mensajería. Con el progresivo envejecimiento de la población, cada vez será más necesaria una atención domiciliaria integral en la que participen los diferentes profesionales sanitarios, cada uno dentro de sus competencias.
¿Qué relación tiene el Colegio de Farmacéuticos de Pontevedra con la Consellería de Sanidade?
Es muy buena. El conselleiro escucha, se preocupa, se implica e intenta solucionar nuestros problemas dentro de sus posibilidades.
¿Se dispensan en las farmacias medicamentos sujetos a prescripción médica sin la correspondiente receta?
Desde febrero del año 2014 el Colegio de Farmacéuticos de Pontevedra ha organizado en las farmacias de la provincia cinco campañas sobre receta médica para informar a la población sobre la obligación legal de presentar la receta en la farmacia para la dispensación de todos los medicamentos sujetos a prescripción médica, así como sobre el formato, requisitos y datos de consignación obligatoria en la receta. Aun así, a diario se reciben en las farmacias recetas médicas que no se ajustan a los requisitos legales e informes médicos que no están acompañados de recetas. Y lo más inadmisible es que desde algunos centros de salud envían a los pacientes a las farmacias para que los farmacéuticos les adelanten los medicamentos sin las recetas.Esto pasa sobre todo en verano, Semana Santa y Navidad y está ocurriendo también esta misma semana.
¿Y qué hace el farmacéutico?
Ante un informe médico o una prescripción electrónica el farmacéutico sabe que el medicamento le ha sido prescrito por un médico al paciente, pero si no hay una receta activa, no se lo puede dispensar. En ocasiones el paciente puede esperar, pero en otras quedarse sin la medicación podría ocasionarle un problema grave. ¿Qué debe hacer el farmacéutico en estos casos, negarle el medicamento y exponerse a que al paciente le pase algo o dárselo y exponerse a una sanción?
¿Qué solución puede haber?
En febrero de este año, coincidiendo con la entrada en vigor de la obligación europea de verificación y anulación del código único de cada medicamento, comenzamos en las farmacias de Pontevedra la campaña “No te quedes sin recetas” para intentar acabar con este problema, pero no se ha solucionado. Una posible solución sería que ante una prescripción electrónica o un informe médico, en determinados casos de urgencia el farmacéutico pudiese hacer una dispensación anticipada del medicamento y registrarla en el sistema de receta electrónica, llegándole un mensaje de aviso al médico de que la dispensación ha sido realizada.
¿Qué opina del modelo de subastas que incluye el informe de AIReF (Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal)?
Los farmacéuticos estamos totalmente en contra de las subastas de medicamentos. Los medicamentos son un bien social y no un producto de consumo, y no se puede estar cambiando continuamente el medicamento a un paciente, sustituyéndoselo por el que sea más barato en cada momento. Un modelo de subastas pone en riesgo el abastecimiento de los medicamentos y supone un perjuicio en la adherencia a los tratamientos de los pacientes, lo que puede generarles problemas de salud.
¿Y que opina de que las farmacias den al Sistema Nacional de Salud los descuentos que les aplican los laboratorios?
En el año 2010 se publicaron dos RDL con medidas transversales muy perjudiciales para la farmacia, que hicieron que su facturación disminuyera sobre un 25 por ciento. Esto puso a muchas farmacias en situación de viabilidad económica comprometida, hasta el punto de que un año más tarde se publicó otro RDL en el que se contemplaban ayudas para las farmacias más desfavorecidas. Aún así, hubo farmacias que entraron en concurso de acreedores, otras que embargaron y se subastaron y otras cuyos titulares las transmitieron antes de que se las embargasen. Fueron unos años muy duros de inestabilidad, inseguridad e incertidumbre para la farmacia.
¿Cuál es la situación actual?
Estos últimos años la situación no es tan inestable, aunque los precios de los medicamentos siguen bajando constantemente y la mayoría de los medicamentos innovadores de precio elevado no se dispensan en la farmacia, sino en el hospital. Por las noticias de estas últimas semanas, parece que el Gobierno está pensando en aplicar nuevas medidas que pueden volver a sumergir de nuevo a la farmacia en el escenario de las tres íes. Los descuentos de los laboratorios es lo que actualmente está ayudando a que las farmacias se mantengan. Sin ellos, las farmacias de baja facturación verán comprometida su viabilidad.n
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