Atrapados en Porriño al quedarse sin el último bus de la noche

Los usuarios del transporte público critican la falta de frecuencias que permitan una movilidad entre los concellos limítrofes

Loidel Hernández, Meilli Telles, Marina Nieto, Yodalaida Prieto y Caridad Cabrera exigen la reposición del bus de las 22.30 de Porriño a Vigo.
Loidel Hernández, Meilli Telles, Marina Nieto, Yodalaida Prieto y Caridad Cabrera exigen la reposición del bus de las 22.30 de Porriño a Vigo.

No saber cómo voy a volver a casa después de una jornada de trabajo me produce ansiedad, es una incertidumbre diaria”. Yoladaida Prieto era una de las usuarias del autobús que a las 22:30 horas paraba en Porriño con destino Vigo. Un cartel en el mismo autocar avisó apenas unos días antes de la anulación de esa frecuencia “por no tener suficiente demanda”, según la versión oficial.

Sin darles tiempo a organizarse entre los pasajeros habituales, Prieto intenta buscar soluciones de urgencia. “No hay tren, por lo que la única solución es el taxi, que cobra por el trayecto 26 euros; es una cantidad muy alta, si tengo que cogerlo todos los días no me compensa”. Lleva siete años empleada en la localidad y dos días a la semana su horario es de tarde, pero con la entrada del año va a haber una restructuración en los turnos con alternancia semanal.

“En la parada de taxis a esa hora nunca hay coches, tenemos que llamar para que vengan; en una ocasión, había bastante gente y decidimos compartir, llamé desde mi móvil, cuando llegó el segundo servicio, se metieron y me dejaron sola”. Ese día era importante para Yoladaida porque venía su hija de Madrid. “Pedí en el trabajo salir antes, pero ni siquiera pasó el autobús de las 21:30 horas y después de lo sucedido en la parada llegué tardísimo”.

En Vigo vive con su marido y con su madre que necesita cuidados, por lo que trasladarse de localidad no es una alternativa fácil. “Estuve viendo habitaciones en Porriño, pero no me da el sueldo y dejar el trabajo tampoco es una opción, todos los días veo los anuncios, pero no hay vacantes en Vigo”.

Marina Nieto es profesora de inglés en la Escola Oficial de Idiomas. Sale de clase a las 21:30 horas y el último enlace que sale desde la localidad fronteriza es a las 19:38 horas. Para volver a Vigo, comparte coche con una compañera que la deja en Porriño donde cogía la línea de las 22:30 horas. “El taxi no puede ser una solución permanente, ¡hasta a los taxistas les parece inviable! Cogíamos ese autobús unas diez personas, entiendo que puedan ser pocas, entonces lo razonable es que suban el precio del billete o que pongan un microbus, no que eliminen el servicio sin más”.

Lo intentó con el Blablacar, pero no localizó viajes en la zona. Tampoco hay tren de cercanías ni desde Porriño, ni desde Tui. “Pasan algunos que vienen de Portugal, pero o no paran en estas estaciones o no tienen frecuencias”. El Celta pasa a las 23 horas por Porriño, cuando llega a Guixar, en Vigo ya no hay transporte urbano municipal.

Meilli Telles es profesora de guitarra en una escuela de música de Porriño desde hace dos meses. Imparte clases dos veces por semana y acaba a las 22 horas. “Si tengo que pagar un taxi, mejor dejo el trabajo”. En la escuela son dos en la misma situación, con lo que buscaron un arreglo. “El padre de un alumno que trabaja en el polígono, viene a buscarnos al finalizar, pero es algo provisional, porque si el niño falta o le cambian el horario, ya no podemos contar con él”.

Enviaron reclamaciones a las empresas concesionarias, a la Xunta y también hablaron con el alcalde de Porriño, Alejandro Lorenzo. “Lo abordé en la calle y le planteé la situación, me dijo que no era un servicio rentable y que desde el Concello no tenían dinero para poner un autobús”, comenta Yoladaida, a quien este viernes le dieron un nuevo teléfono de la Administración autonómica al que dirigirse. “Contacté con el servicio de transporte metropolitano y me dijeron que tenían muchas quejas, pero que son directrices de arriba y que no podían hacer nada”.

En las empresas concesionarias (Monbus y Vectalia) derivan la queja a la administración competente. La Consellería de Infraestructuras e Mobilidade respondió justificando la eliminación de esta línea que formaba de la concesión Comarca do Baixo Miño e no sur da comarca de Vigo: “En junio se creó, por iniciativa de terceros y con carácter experimental, una nueva línea entre Vigo y Porriño con el objetivo de dar servicio a los dos polígonos de A Granxa y As Gándaras. Las expediciones no respondieron a la demanda, ya que apenas se ocupó un 17% de las plazas ofertadas por el operador para efectuar los servicios”. Explica la cancelación de la línea, afirmando que el transporte público “va dirigido a satisfacer una demanda general y no de manera exclusiva a un grupo específico” y propone que la contratación de un transporte regular de uso especial, que disfrutan Stellantis o el Sergas.

A los afectados la falta de rentabilidad no les parece motivo suficiente, ya que se puede compensar con otras frecuencias. “Los autobuses de primera hora de la mañana o por la tarde ya llegan llenos a la mitad del trayecto y dejan a la gente sin subir; el martes hasta en cuatro ocasiones pasaron de largo por no tener sitio; es un servicio que funciona mal”.

Alejandro Lorenzo: “No es rentable, pero pediremos su continuidad”

Alejandro Lorenzo, alcalde de Porriño, afirmó en declaraciones a Atlántico que “las estadísticas de la línea que solicitan estos usuarios no resultaba rentable a la empresa, fue puesta de manera experimental entre Vigo y los polígonos, detectándose que la mayoría se paraba en el centro”. Costeado entre la Xunta y la concesionaria, anunció que desde el Concello pedirán la continuidad de este servicio. “Vamos a solicitar otra campaña, ya hemos establecido los primeros contactos con la asociación de empresarios para que hagan un sondeo entre los trabajadores para determinar la necesidad real, ya que en muchos casos se ponen de acuerdo entre ellos para compartir coche”.

Con respecto a los pasajeros que no están empleados en estas grandes naves, les invita a registrar su petición. “Tienen que pasar por el Concello y dejar por escrito su queja para que nos conste y si son de Vigo, también pueden hacer los mismo en su ayuntamiento”, aconsejó.

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