Los barrios de Vigo promueven sus propias Navidades
Casas, pisos e incluso urbanizaciones enteras presumen de decoración festiva, desde luces hasta belenes artesanales
Aunque la Navidad ‘oficial’ ya es la principal protagonista en las calles de Vigo durante los meses de noviembre, diciembre y enero, en los barrios se ha redoblado la apuesta por estas fiestas y los vecinos engalanan casas, pisos e incluso urbanizaciones para celebrar estas fiestas.
Las 126 familias de Castelao 87 –una de las primeras urbanizaciones del barrio de Coia– cuentan por primera vez este año con luces navideñas. Se trata de una iniciativa del nuevo presidente de la mancomunidad, Daniel Martínez, que trata de dinamizar no sólo la propia urbanización, sino también el barrio de Coia. “A los vecinos les ha encantado y nos dicen que hacía falta algo así”, comenta Martínez. Al ser la primera vez, solamente han adornado con luces los arcos de entrada y el patio, y todo se culminará con una actuación de los alumnos de la Escuela Municipal de Teatro –que está ubicada dentro de la propia urbanización– con dos obras diferentes, una para público adulto y otra para público infantil, el próximo lunes 18. Daniel celebra la buena acogida por parte de los vecinos, sobre todo porque al retrasarse la colocación de las luces del Concello han sido de los primeros en iluminar Castelao, y ya piensa en lo que harán el año que viene.
No muy lejos, otra de las estrellas de la Navidad de Coia es el belén artesanal que Olegario monta en su piso desde hace 40 años. “Cada año pasan por aquí más de 100 personas a verlo”, cuenta este carpintero de alumnio ya jubilado que empezó a montar el nacimiento cuando su hijo era pequeño y que poco a poco se convirtió en tradición. “Cada año lo solía hacer diferente, pero ahora ya tengo una plantilla que reutilizo y coloco ya con diferentes escenificaciones, casi como si fuera un puzle porque la edad no perdona”, admite este vecino de Coia. Todo, salvo las figuras del belén, está hecho por él con materiales como poliestireno, poliuretano, madera o piedras. Aún así, tarda dos o tres días cada año en montarlo todo y su piso recibe decenas de visitas para ver esta peculiar obra de arte.
Ana, vecina de Teis, es una entusiasta de la Navidad. Su casa es una de las que más destaca en el barrio por el despliegue de luces y adornos –todos ellos hechos a mano– que lleva preparando desde agosto. “Me encantan las fiestas porque me traen mucha alegría y esto le da un poco de vida al barrio, que es muy serio”, comenta. Tardó casi un mes en colocar todos los adornos y luces porque “me empeñé en hacerlo yo sola a mi gusto”. Ana apunta que tanto a su hija como a sus vecinos les encanta el resultado, y eso le da aún más ganas de hacerlo año a año.
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