El cáncer de piel aumenta por la inadecuada exposición al sol

Salud

Los dermatólogos recomiendan a la población examinar la propia piel de forma periódica y, en caso de tener sospecha, la primera medida debe ser consultar con el médico de cabecera

La especialista Celia Posada, en su consulta del Hospital Meixoeiro con un dermatoscopio.
La especialista Celia Posada, en su consulta del Hospital Meixoeiro con un dermatoscopio.

En plena cuenta atrás para la llegada del verano, que este año se estrena el próximo día 20 de junio, los dermatólogos advierten sobre los riesgos del sol y piden una exposición “con sentido común” para evitar que pueda producirse un cáncer de piel en el futuro.

Hay factores contra los que no se puede luchar, como la genética, el hecho de pertenecer a un fototipo claro (con piel, ojos y pelo claros) o tener múltiples lunares. Sin embargo, factores ambientales como la exposición a la radiación ultravioleta del sol sí se pueden controlar. La dermatóloga del área sanitaria de Vigo Celia Posada recuerda que la etapa crítica se sitúa en la infancia y la adolescencia, una edad en la que es especialmente importante evitar las quemaduras solares por el riesgo de desarrollar un cáncer en el futuro.

La incidencia del cáncer de piel está aumentando en las últimas décadas. Celia Posada explica que se debe a dos motivos: primero porque se diagnostica más y segundo porque los hábitos han cambiado. “En los últimos 50 años, la gente tiene más ocio y se expone más al sol”, apunta.

Conscientes de esto, dermatólogos de toda Europa lanzan todos los años por estas fechas una campaña de concienciación, a la que se suman de forma habitual los profesionales vigueses, tanto los que trabajan en el Sergas como los de clínicas privadas. Se ocupan de recordar las medidas de prevención primaria, cómo debe ser la exposición al sol en verano, y también las de prevención secundaria que consiste en examinar la propia piel. Los dermatólogos juegan con esta ventaja, un daño en el pulmón no se ve a simple vista pero una lesión en la piel sí. En caso de sospecha, la primera medida debe ser consultar con el médico de cabecera.

En España la iniciativa está liderada por la Fundación Piel Sana, de la Academia Española de Dermatología y Venereología.

Además de informar, los dermatólogos ofrecen consultas gratis en el mes de junio, pero solo si hay cita y si la persona cumple unos requisitos de riesgo. La cita se pide en la web de Euromelanoma.

Melanoma.
Melanoma.

La vía rápida de melanoma atiende a 300 pacientes al año

La vía rápida del melanoma atendió el año pasado a 300 pacientes con sospecha de padecer esta patología, la mayoría derivados desde Atención Primaria.

El hospital diagnostica cada año entre 80 y 100 casos de melanoma, que es el cáncer de piel más agresivo de todos y es más frecuente en personas mayores aunque también lo padecen los jóvenes. La detección precoz marca la diferencia. Si se coge a tiempo y no hay metástasis, se puede extirpar la pequeña lesión con anestesia local y la supervivencia a diez años está en el 99%. Pero si el diagnóstico es tardío la supervivencia a diez años baja al 50%.

Carcinoma basocelular.
Carcinoma basocelular.

Aunque es el más peligroso y también el más conocido, el melanoma no es el cáncer de piel más frecuente. En el día a día de las consultas de Dermatología ven sobre todo el carcinoma basocelular y el carcinoma espinocelular. “Es el pan nuestro de cada día, se ve sobre todo en gent mayor y sobre todo en zonas que han estado expuestas al sol toda la vida como cara, escote, manos y antebrazos”, explica Celia Posada. La mayoría se resuelven con una cirugía local y su pronóstico es excelente.

Carcinoma espinocelular.
Carcinoma espinocelular.

La campaña de los dermatólogos europeos hace hincapié este año en la necesidad de proporcionar apoyo psicológico a las personas que padecen estos cánceres, principalmente el melanoma por su potencial para matar. “Es difícil de gestionar un diagnóstico así, es bueno estar al lado del paciente y escucharle”.

Crema cada dos horas, gafas, sombrero y huir de las horas centrales del día

La dermatóloga señala que hay dos formas de prevenir el cáncer de piel. En primer lugar están los hábitos de fotoexposición saludable desde la infancia, es lo que se llama prevención primaria. No basta con embadurnarse bien de crema. La protección tiene que ir más allá. Se trata de no abusar del tiempo de exposición al sol, evitar las horas centrales del día (entre las 11 y las 16 horas), utilizar medidas físicas como sombrero, sombrilla o ropa, buscar la sombra y a mayores de esto utilizar la crema de protección. La crema, que debería ser con un índice de protección superior a 30 o 50, se debe aplicar media hora antes de la exposición en las zonas del cuerpo descubiertas y una vez al sol reaplicarla cada dos horas.

¿Es necesaria la fotoprotección todo el año? La dermatóloga señala que no hay una respuesta categórica. Explica que el índide de radiación ultravioleta es mayor en verano que en invierno, pero en invierno la exposición mantenida se acaba notando y por eso las personas que trabajan en exteriores deberían utilizar una cierta protección, sobre todo en la cara y en las zonas expuestas para reducir el riesgo de cáncer en edades avanzadas. En cambio, si se trata de un trabajo de oficina no haría falta.

Por otro lado, están las medidas de “prevención secundaria”. Se trata de revisar nuestra propia piel, por delante y por detrás, para ver si hay lunares “feos” que cambian o una herida que no cura. Los cambios serían desde una asimetría (una mitad tiene un aspecto diferente a la otra), un borde (irregular, ondulado o mal definido), el color (diferentes tonos de marrón y negro en el mismo lunar aunque puede ser blanco, rojo o azul), de diámetro (puede superar los 6 centímetros) y evolución (en la forma o el color). Otros cambios pueden ser la aparición de dolor en el lunar, picazón o sangrado.

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