Cíes ofrece sillas de senderismo para personas discapacitadas
vigo
El parque nacional impulsa la supresión de barreras con rampas, voluntarios y más medios
Cuatro personas ciegas, acompañadas de un perro guía y folletos en braille, recorrieron hace una semana las Cíes. El compromiso del parque nacional Illas Atlánticas con el mundo de la discapacidad viene de antiguo, pero en los últimos años se intensificó la colaboración con personas que tienen necesidades especiales con nuevos medios materiales y humanos que favorecen estas visitas, desde personal voluntario con formación hasta rampas, barandillas, sillas de todo tipo, entre otros dispositivos.
Dentro de las visitas de grupo, solo este año acudirán a las islas 425 personas de este tipo (ya van 380): el 95% de ellas con diversidad funcional (discapacidad auditiva y visual, discapacidad psíquica o física), mientras que el 5% restante presentaban una situación de exclusión social, una variable que también tienen en cuenta.
Son colectivos que visitan el parque nacional a través de un programa de responsabilidad social y buenas prácticas, que cumple este año su novena edición y que llevó a las islas a 3.150 personas con alguna discapacidad acompañados de sus familiares o cuidadores. Está impulsado por el propio parque nacional, que depende de la Consellería de Medio Ambiente, y por la ONG Solidarios Anónimos. Entre todos elaboraron unas normas para organizar con antelación la visita, que es gratuita, y para poner a disposición del grupo (un máximo de 30 o 35 personas) los dispositivos necesarios en cada caso, estudiar las mareas para el desembarco y las rutas más adecuadas.
Además, también reciben a personas a título individual (este verano ya hubo algún vigués que subió varias veces en silla de ruedas al Faro de Cíes) y colectivos de discapacitados como Amico o Bata que organizan rutas en Sálvora y Cortegada, respectivamente.
Pese a ser islas y naturaleza en estado puro, el parque trata de suprimir barreras. “Lo hacemos porque es una obligación y porque nos gusta implicarnos con la integración”, señalan desde el parque.
Para ello han tomado diversas medidas. El embarque y desembarco en Vigo y Cíes se hace a través de pasarelas específicas, y una vez en las islas hay rampas de acceso hasta la caseta de información, donde los usuarios pueden pedir medios como muletas anfibias o guías en braille y reciben una explicación sobre la accesibilidad (pendientes, condiciones del suelo en las distintas rutas, la ubicación de los baños accesibles o la rampa de acceso a la playa, etc).
Por otro lado, este mes comenzó a trabajar en las Islas Cíes por tercer año consecutivo el equipo de voluntarios de la Xunta de Galicia para la atención a las personas con diversidad funcional. Todos ellos recibieron un curso de formación organizado por el parque nacional en colaboración con la Dirección Xeral de Voluntariado y la Dirección Xeral de Conservación da Natureza de la Xunta. Actualmente trabajan y pernoctan en las islas.
Illas Atlánticas dispone de medios materiales que ya quisieran muchas playas y espacios naturales: muletas anfibias, silla anfibia, silla de ruedas, silla de senderismo, así como guías en braille, barandillas y paseos de madera adaptados. En las Cíes se habilitó en fecha reciente un paseo de madera para visitar la llamada Praia das Monxas desde el embarcadero de Rodas con una pendiente del 1%. n
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