El circo, "atrapado" en Vigo
VIGO
16 personas de Evolution Circus viven confinadas en caravanas al ser sorprendidos por el estado de alarma
La magia del circo no ha podido con el virus. El estado de alarma decretado el pasado 16 de marzo sorprendió bajo la carpa instalada en Castelao al elenco de artistas y personal de Evolution Circus, una compañía que acababa de estrenar en Vigo su último espectáculo "Oceanika. La Aventura de Poseidón".
Sólo pudo abrir la taquilla la primera semana, después, el cerco tuvo que cerrar, desmontar su gran carpa y confinarse como el resto de la población para frenar el contagio del virus.
Tras un mes en la ciudad, atrapados en una parcela de Coia, resisten en sus caravanas unas 16 personas. El responsable de logística de Evolution Circus, Sandro Montero, asegura que "cuando se decretó el estado de alarma algunos integrantes que tenían su residencia en Galicia o cerca pudieron regresar a sus casas. Nos quedamos los que somos de fuera, de Portugal, Italia..." Los que se han quedado residen en sus caravanas, que "son como apartamentos sobre ruedas, estamos acostumbrados a vivir en ellas porque nos pasamos tiempo viajando y en ese sentido estamos bien".
El Concello, debido a la situación extraordinaria derivada de la crisis sanitaria permitió al personal del circo permanecer en Castelo con cerca de una docena de vehículos mientras se prorrogue la obligación de confinamiento.
"Lo llevamos bien, tenemos luz y agua y hay dos personas que son las encargadas de ir a la compra una vez por semana", explica Sandro, quien en su caso pasa este encierro obligado con toda su familia, sus padres, mayores y sus hijos. "Gracias a internet y los móviles podemos estar conectados con el exterior y saber cómo están en nuestras ciudades".
Tras desmontar la carpa, los artistas hicieron un cierre de seguridad con los camiones y cintas y es en ese espacio donde se mantienen sin salir a la espera de noticias.
La peor parte es la incertidumbre económica. "Nuestro espectáculo es nuevo, acababa de empezar su gira por las principales ciudades, hoy teníamos que estar en Ferrol, y esto va a suponer un duro golpe. De hecho, la empresa ha desarrollado un ERTE y hay que esperar por las ayudas", afirma el responsable de logística quien recuerda cómo "habíamos estrenado en Pontevedra con un éxito rotundo y todo quedó paralizado".
El virus les ha golpeado en el momento más importante de la gira, desde febrero hasta junio aproximadamente.
"Va a ser difícil que permitan 500 personas bajo una carpa"
El trabajo artístico de cinco meses de preparación, con guionistas dedicados al espectáculo, y otro mes y medio de ensayos con actores, música, escenografía... se han quedado de momento bajo la carpa desplegada. "Era un montaje con una gran puesta en escena, no sólo con los mejores números circenses sino también con música, luces... Ahora, el futuro es incierto, porque aunque se levante el estado de alarma, no sabremos cuándo podremos retomar nuestro trabajo", explica Sandro. Él es consciente de que "será complicado que en un principio permitan poner en marcha espectáculos como el nuestro donde unas 500 personas se sientan bajo una carpa y en caso de que se pudiera, no sé si el público se arriesgaría".
"Oceanika" tenía además del propio espectáculo un mensaje "de esperanza frente a la contaminación del medio ambiente y de los mares". Con esa esperanza permanece ahora el personal de circo confinado en Vigo. Desde redes sociales además han colaborado activamente en la campaña "quédate en casa", animando a todos los vigueses a que no salgan a la calle.n
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