El covid tiñe de negro a las peluquerías

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Los salones de belleza de Vigo invirtieron en las medidas necesarias para la reapertura y registraron un gran descenso en las reservas tras el primer mes

MARCOS FERRÍN. VIGO
Publicado: 31 ago 2020 - 01:48
Una peluquera con el material de protección
Una peluquera con el material de protección

nnn Las peluquerías, centros de estética y salones de belleza cerraron con la declaración del estado de alarma y reabrieron el 4 de mayo, con la fase 0 de la desescalada, al ser consideradas como un servicio esencial. En términos generales, las peluquerías de Vigo recibieron una avalancha de llamadas. Durante el primer mes estuvieron "a tope de trabajo", en palabras de Sofía Martín, gerente y trabajadora de la peluquería Nodo. "Todo el mundo venía a teñirse o cortarse, sobre todo los que no lo hicieron durante los meses que cerramos", explica, "vinieron de golpe". Sin embargo, pasados esos días "de subidón", vino un "bajón criminal", lamenta.

Antes de poder abrir, recibieron las medidas que tenían que cumplir: uso de batas y toallas desechables, mascarilla obligatoria y gel hidroalcohólico, desinfección de los asientos y del material tras cada trabajo... "Te dejaban abrir el lunes, pero te mandaban la normativa el domingo. Fue todo bastante 'atropellado'", opina la peluquera de Nodo. Comenta que les fue difícil conseguir mascarillas o geles al principio porque no había "en ningún lado". Así, el colectivo registró una bajada en el número de reservas a partir de junio. Elena Carrasco, que tiene una peluquería de caballeros, dice que hay clientes que aún no ha visto desde febrero. "Estuvieron dos meses en casa y se dieron cuenta de que no hay que teñirse cada dos semanas", supone Puri Alonso, de la peluquería Rasgos. "Con el teletrabajo no se arreglan tanto", añade, "otras clientas empezaron a arreglarse y teñirse en sus casas".

Con la reapertura, tuvieron un "boom" de citas. Victoria Soto, gerente de la peluquería Los Ángeles, subraya que estuvieron tres semanas llenos, sin poder dar hora: "Teníamos lista de espera, durante la cuarentena nos iban escribiendo y pidiendo cita". Entre las medidas que tomaron está las distancia de separación de dos metros entre clientes, reducir el número de tocadores y lavacabezas, quitar la sala de espera, tomar la temperatura antes de entrar y uso obligatorio de gel y de mascarilla.Susana Pacheco, peluquera, afirma que notó miedo al principio entre las clientas: "Muchas nos preguntaban cómo iba a ser o qué normas seguíamos", cuenta. Matiza que recibieron felicitaciones de las consumidoras: "Una vez que vinieron y vieron todo, se sentían muy tranquilas y cómodas".

Victoria Soto lamenta la pérdida en la facturación: "Hubo una bajada, pero como el sector era considerado de primera necesidad, teníamos trabajo". Sostiene que la reducción de las celebraciones como bodas o bautizos es lo que más les perjudica: "Antes los sábados estábamos toda la mañana con eventos. Eso ya está desapareciendo". Por otro lado, Ramiro Gill, con ocho peluquerías en Vigo, señala que el sector registró "aproximadamente un 50% de pérdidas", respecto a un mes normal. Ante la complicada situación, Marcos Atrio, presidente de la Asociación Provincial de Peluquerías y Estética de Vigo, explica: "Hubo empresarios que cerraron, sobre todo los que lo pasaron mal antes del covid, y ahora peor". Por otro lado, añade que no tienen constancia de nuevas peluquerías que hayan abierto: "Hay una que iba a abrir antes de esto y lo hizo tras el covid". En los meses de parón, los empresarios recurrieron a ayudas o a los ERTE, como Rosa R. Placías, del salón Placías Estilistas: "Tuvimos a tres trabajadoras en ERTE". De todas formas, prevé seguir trabajando en los próximos meses y que se vuelva "pronto a la normalidad".n

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