Diez años de Discamino
vigo
Víctor Bello recoge en la cinta el espíritu del proyecto, por el que pasaron más de 300 personas
nnn Han pasado diez años desde que tuvo lugar la primera gran aventura de Discamino, cuando Gerardo y Javier Pitillas hicieron por primera vez el Camino de Santiago desde Vigo.
Para celebrar este recorrido de miles de kilómetros y rutas, se presentó ayer un documental de 50 minutos en el que se recogen entrevistas con el impulsor de este proyecto único en su género, grabaciones llevadas a cabo en las diferentes iniciativas llevadas a cabo y con los testimonios de parte de las más de 300 personas con diferentes capacidades que han participado y de los voluntarios y asociaciones que han colaborado con este sueño hecho realidad.
El autor del documental, Víctor Bello, fue uno de los encargados de presentarlo en el acto celebrado en el Centro Cívico de Teis, donde se reunieron amigos y apoyantes de un Discamino que tiene cuerda para rato.
La aventura de los participantes de Discamino le llega a Bello hace algunos años cuando le dejan el libro “El Camino de Gerardo”, que según confiesa “me impacto hasta el punto que quise conocerle”. A partir de ahí se forja una amistad y colaboración que se mantiene en el tiempo y que se ha materializado en este documental, con entrevista de Pitillas a lo largo de esta década y con las diferentes etapas por las que pasó el proyecto.
Este proyecto nació con el objetivo hacer realidad el sueño de personas con diferentes discapacidades de peregrinar. Desde ese primer año fueron numerosos los caminos realizados con el mismo objetivo.
La primera ruta fue en el año 2009 cuando Gerardo y Pitillas realizan las etapas del Camino Portugués desde Vigo. Al llegar a la Plaza del Obradoiro, el joven sordo-ciego vigués le dijo a Pitillas. “Javier, busca más personas con problemas como yo para hacer el Camino muchos años".
Acababa de nacer un proyecto que ha merecido reconocimientos como este año el “Buenos días, Javi y Mar: por un mundo mejor”, que recibieron de manos de la reina Letizia en un emotivo acto en el que Gerardo se saltó todos los protocolos y abrazó a la monarca con el calor y sinceridad que le caracterizan. n
Contenido patrocinado
También te puede interesar