Ecologismo sin ‘pesimismo paralizante’

Vigo

El divulgador Joaquín Araújo hace un llamamiento a la movilización para recuperar la biodiversidad durante la inauguración de “Nuestro Planeta”, la exposición de Afundación y Planeta con imágenes de la serie de Netflix

ana baena. ViGO
Publicado: 04 mar 2020 - 00:22
Pedro Otero, gerente de Afundación, Miguel Ángel Escotet, presidente de Afundación y Joaquín Araújo, ayer.
Pedro Otero, gerente de Afundación, Miguel Ángel Escotet, presidente de Afundación y Joaquín Araújo, ayer.

nnn Joaquín Araújo, divulgador y símbolo del movimiento ecologista, apadrina la exposición “Nuestro planeta”, de Afundación que se abrió ayer en el Centro Social de Policarpo Sanz, donde estará hasta el 20 de junio. Nominado al Óscar y al Goya por sus documentales, asesor de cinco ministros, colaborador en la actual reforma de la ley de Educación, donde reconoce haber “colado” alguna propuesta de ecología, Araújo se define a sí mismo como “el anciano de la tribu”. Después de 51 años como militante activo del ecologismo, mantiene que “no se puede caer en el pesimismo paralizante”. Durante un encuentro ayer con la prensa, hizo un llamamiento a “desmantelar la idea de que ya es demasiado tarde para recuperar el planeta”.

Reconoció que los informes científicos dan poco tiempo para la reacción y en este sentido afirma que “peor que las islas de plástico es que personas con poder ignoren la realidad y gobiernen la mentira”.

Del estilo de vida de la sociedad actual dijo “es un despiadado enemigo de la vida y un aliado de la muerte”. Tildó de “obligación moral” la activación de la población a través de una educación ecologista.

Con todo, Araújo se muestra esperanzado con la reacción social, la implicación de organismos privados y empresas “muy por delante de las administraciones”. Esta situación quedó plasmada en la Cumbre Internacional del Clima, donde “la zona verde dedicada a los gobiernos fue un delirio, un gasto innecesario, un despilfarro y fuente contaminación solo para hablar de un acuerdo que no se iba a apoyar, mientras la azul, abierta a la ciudadanía fue todo lo contrario, muy participativa sobre todo por parte de los jóvenes, comprobamos que sí existe un relevo generacional del que dudábamos hace solo unos años”.

Anunció la necesidad de la desconexión de políticas tradicionales y puso su esperanza en medidas como la del reino de Bután, que basa su riqueza en el nivel de felicidad o la de Luxemburgo, generalizando el transporte público gratuito.

Sobre la exposición dijo que era como una tarjeta de visita de la belleza: “Todo lo que hacemos los ecologistas por reducir la contaminación son movimientos por la belleza, las imágenes de la naturaleza no solo son un imán para los ojos, son también un grito de auxilio, una demanda de asistencia”. Afirmó que partiendo de la base de que “la naturaleza tiene buen gusto, la exposición logra imitarla”. Reconoció en algunas de las fotos el blanco del Ártico que según afirmó “tuve el privilegio de grabar”. Le dio además el valor de la divulgación “sobre todo para los más jóvenes”. Pero también, reconoce en ella el apoyo de entidades como Afundación y Abanca para el cambio.¨“Desde la economía financiera hasta los poemas de Rosalía de Castro están dentro, el contenido no puede destruir al continente”. Así, Miguel Ángel Escotet, presidente de Afundación, anunció como ejemplo de este compromiso la contratación desde el 1 de marzo el 100 por cien de energía renovable para abastecer tanto Abanca como Afundación: “Esto le cuesta más al banco, pero menos a la sociedad”. Araújo apuntó que es una posibilidad abierta a todos los usuarios: “Las energéticas obtienen electricidad también de forma limpia, cuantos más la demanden, mayor presión se hará sobre las fosilistas”.n

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