Edificios de Vigo de medio siglo en mal estado deben ir a cuantiosas ‘derramas’
Vivienda
Casi dos centenares de edificios cumplen 50 años y están obligados a pasar la Inspección Técnica de Edificios (ITE). Administradores de fincas alertan que harán falta reformas importantes por lo que muchas comunidades tendrán que pedir créditos y que habrá propietarios que no podrán acometer el gasto
Los propietarios de hogares en edificios que cuenten con más de medio siglo de antigüedad se enfrentarán este año a la temida Inspección Técnica de Edificios (ITE), una medida enfrascada en la Ley de Suelo y Rehabilitación Urbana que causará algunos problemas en sus bolsillos, más aún si el estado del edificio es decadente o se encuentra en malas condiciones. El Colegio Oficial de Administradores de Fincas de Galicia (Coafga) se reunió ayer en Vigo con los colegiados de la ciudad para marcar una hoja de ruta anual y poner soluciones a los desafíos más importantes del 2024. Uno de ellos, tal vez el más importante, sea el paso de la citada inspección técnica, que sucede cuando los edificios cumplen los 50 años de vida de forma obligada (190 según datos del Concello) así como otros de más de medio siglo que tengan que afrontar esta especie de chequeo médico este año de los más de 6.000 registrados en la ciudad.
“No se tiene una cultura de rehabilitación y las que estén catalogadas como graves va a suponer un desembolso económico importante”, apuntó la presidenta de Coafga, Teresa Suárez. Eso se traducirá en derramas, en algunos casos de alto coste y que obligará a diferentes comunidades de propietarios a acudir a créditos especializados para acometer el desembolso. “Es importante, porque los edificios más envejecidos son los que más problemas arrojan y habrá propietarios que cuenten con circunstancias especiales, como depender de una pensión o encontrarse en el paro que no van a poder asumir ese gasto”, aseguró Teresa Suárez. Otros contratiempos como la eliminación de amianto, ya obligada por la ley, harán subir su coste.
Los propietarios de comunidades contarán con otro imprevisto que verá aumentada su cuantía: la dificultad para encontrar un presupuesto acorde a las actuaciones que se van a realizar. La falta de empresas cualificadas en el sector de las reformas, unido al alza en los costes de sus materiales hace que desde Coafga “nos es difícil conseguir presupuestos razonables por culpa de esa falta de oferta”. Con respecto a ello, el continuo encarecimiento de los materiales para las empresas de reformas influye en el precio: “Tenemos que presentar como mínimo tres presupuestos a las comunidades, pero se modifican con rapidez y eso nos provoca un problema”.
- Cuatro edificios de Vigo con derecho a placa
Suárez, sin embargo, tranquilizó a los demás propietarios al asegurar que pese al encarecimiento de la vida “no se está notando impagos en el alquiler de viviendas”, aunque es más producto de la poca oferta con la que cuenta Vigo (solo 350 pisos y bajando) que de la morosidad de los inquilinos. También apuntó a la nueva Ley de Vivienda, que la calificó de injusta porque “no se encuentran las reglas del juego igualadas”, con más complicaciones que antaño para acometer un desahucio por impago: “Se nota que hay miedo en el arrendador, porque si un inquilino no paga y se acepta una situación de vulnerabilidad social o económica, va a ser mucho más complicado su marcha”. La solución, según Suárez, pasa por “ofrecer seguridad jurídica a los propietarios”.
"No nos preocupa el aumento de pisos turísticos en Vigo"
Desde el Colegio de Administradores de Fincas no mostraron ninguna preocupación por el aumento de viviendas de uso turístico en Vigo, asegurando que la problemática tan solo se extiende al casco vello de Santiago, algunas zonas de A Coruña y en otros puntos costeros de Galicia, pero sin especial relevancia en la ciudad. “No somos un destino vacacional puntero como puede ser Madrid o Barcelona”, señaló Teresa Suárez.
Sin embargo, sí que han notado ese cambio de alquiler tradicional al uso exclusivamente turístico dado por una “inseguridad jurídica” que hace que los propietarios prefieran arrendar de forma esporádica porque “hay más garantías legales y si sucede el problema, será de forma temporal. En cambio, si el arrendatario paga, puede mantenerse en el hogar un mínimo de cinco años”.
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