"Tenemos que elegir, no podemos ir a todos los torneos de pádel"
Carla y Sabela Barciela ya entrenan
Las gemelas Carla y Sabela Barciela (Vigo, 13 de febrero de 1985) regresaron la pasada semana a los entrenamientos para preparar una nueva campaña en el World Pádel Tour y en la que el torneo de Vigo será su gran objetivo.
¿Cuál es la situación del World Pádel Tour?
Carla Barciela: Todavía no sacaron el calendario definitivo, pero, por lo que nos dijeron, comenzaremos en julio e irá todo muy seguido. No hay mucha alternativa. Cambian un poco las fechas, pero en todos los borradores que nos enviaron, la competición de Vigo se mantiene para el inicio del mes de noviembre. Pero está claso que se va a comprimir todo, es una maratón.
Sabela Barciela. Todavía estamos con dudas. Tenían la opción de alquilar el Madrid Arena para empezar en junio, pero parece descartado porque tanto en Madrid como en Barcelona, que es donde hay más jugadoras, empezaron hoy a entrenar. Todavía no se sabe bien, pero apunta a julio y, seguramente, a puerta cerrada. El World Pádel Tour no descarta esa opción para evitar que se caigan los patrocinios.
¿Tendrán que adaptarse?
Carla: No nos planteamos hacer todo. Y, como yo, de la jugadora cuarenta del ránking hacia abajo, casi todo el mundo. Tenemos que trabajar y, con tantos torneos, es necesario seleccionar porque no nos podemos pasar un mes fuera de casa. Intentaremos hacer la mitad. Serán unos dos torneos al mes porque, si intentamos más, es inviable.
Sabela: En función de la sede, había más o menos público. En Vigo, por ejemplo, sí que había gente y en Valencia, por ejemplo también. Depende del torneo, pero al disputar previas y pre-previas, no había tanta gente. Al final, sólo de jugar, viven muy pocas parejas. El resto estamos jorobadas. En mi caso, trabajo en el Be One de Baiona a jornada completa. Estoy en el gimnasio y llevo la escuela. En ese sentido nos separamos porque Carla sí que continúa en Pádelstop.
¿Qué objetivo tienen?
Carla: Ser regulares y hacerlo bien en Vigo. Si empezamos en julio o agosto, el mes de noviembre cae bien porque ya vamos a estar rodadas y habrá buenos partidos. El año pasado nos dejó un buen recuerdo, quiero repetirlo e, incluso, hacerlo mejor. El mes de noviembre, si no hay repuntes, está alejado de la crisis sanitaria actual.
Sabela: El torneo de Vigo fue de los primeros que reubicaron y, la verdad, es que nos dejó tranquilas porque tenemos muchas ganas. Perdimos en el tercer partido, pero estuvo muy bien. Fue de los mejores resultados. La temporada fue un poco desastrosa porque, al final, nos separamos un par de torneos porque yo jugué con Carmen León y Carla con Gala, la ex tenista por temas de puntos y así. Después, también hubo algunos que no pudimos jugar y queríamos recuperarnos este año, pero ahora ya no podremos hacerlo.
¿Guardan un recuerdo especial?
Carla: Nunca había jugado en casa y sentirme arropada, me encantó. Fue una experiencia muy buena. Te da, incluso, impresión. En el primer partido, que era accesible para nosotras, estaba un poco nerviosa. Después el encuentro inicial, ya desaparecen los nervios.
¿Cómo llevaron el confinamiento?
Carla: Las dos primeras semanas lo pasé mal, pero luego te adaptas y yo me impuse rutinas de trabajo. Hacía una hora por la mañana y otra por la tarde. Tengo suerte de que dispongo de un poco de jardín y podía entrenar ahí. Cuidé la alimentación, pero lo peor fue dormir. Al final, me paso ocho horas dando clase, más los entrenamientos propios y son hasta diez horas en pista. Quedarme sin nada, era dormir hasta la tantas...
¿Empezaron a entrenar?
Sabela: Comenzamos despacio y con mucho control. Poco a poco porque en cuarentena hice ejercicio estático en casa y nada más, que resido en un piso. Además, es un tipo de trabajo que tampoco hacía habitualmente. El primer día, me sentía cargada. Hice diez bandejas y ya tenía le hombro reventado. Además, a nivel de reflejos lo noté mucho, estaba más lenta. Eso sí, después de entrenar, dormí en la gloria porque tenía muchas ganas. Por el momento, entrenamos una contra otra, pero tampoco de forma intensa. Hacemos peloteos y aguantar la pelota. Cuando comencemos a hacer cruzados, ya nos picaremos porque siempre lo hacemos. Cuando jugamos un partido mixto, una contra otra, siempre nos pasa.
Es la primera vez que están tanto tiempo sin verse.
Carla: La verdad es que sí. La primera vez en mi vida. Gracias a dios, nunca tuvimos lesiones grandes y nunca estuve tanto tiempo ni sin hacer deporte ni sin ver a mi hermana. La sensación es rara y, al empezar el otro día, parecíamos patosas. Todavía no jugamos en serio para no enfadarnos, pero estos días sí que lo haremos. Porque cada vez que jugamos una contra otra, acabamos picándonos un poco.
Sabela: Estábamos en contacto con las videollamadas, pero se hizo duro. Si nos lo llegan a decir hace unos meses, no te lo crees. Y, en un futuro, cuando recordemos que tuvimos que estar dos meses en casa, nadie se lo creerá.n
Contenido patrocinado
También te puede interesar