Exalumnos del Colegio Alemán se reúnen por San Martín en Vigo

Un reportaje de Atlántico sobre alemanes en Vigo propició el reencuentro de una treintena de personas que pasaron por el centro

Los exalumnos del Colegio Alemán, ayer, reunidos para comer por San Martin.
Los exalumnos del Colegio Alemán, ayer, reunidos para comer por San Martin.

Una treintena de exalumnos del Colegio Alemán se reunieron ayer para celebrar San Martin. El reencuentro se produjo tras participar algunos de ellos, liderados por Benito Montenegro, en un reportaje de Atlántico sobre la historia de la comunidad alemana en Vigo.

Los exalumnos tienen un grupo en la red social Facebook, donde intercambian fotos antiguas, recuerdos e incluso conversaciones con algún antiguo profesor. Además, se mantienen en contacto a través de un grupo en Whatsapp. Precisamente esta red social propició que algunos propusieran volver a encontrarse y hacerlo en una fecha muy señalada en Alemania, que es San Martin, el 11 de noviembre, para recordar cómo la celebraban en su época escolar.

Cada año, el 11 de noviembre, se celebra en Alemania la tradicional fiesta de los faroles. Los niños fabrican, con cartón papel, una vela y un pedazo de alambre, un farol que ilumina su recorrido durante la noche de San Martín, destacando los valores de la empatía y la solidaridad, como la historia del santo.

El reportaje de Atlántico se centraba en los industriales alemanes que llegaron a Vigo en los años 20 del siglo pasado, huyendo de un país en una crisis galopante, tras perder la Primera Guerra Mundial, que hipotecó al país con el Tratado de Versalles. Con una hiperinflación y empresas en la ruina, los empresarios empezaron a buscar salidas y una de ellas fue Vigo.

Fueron los Vorkauf, Künne, Kindling, Von Eitzen, Meyer, Otto Gerdtzen, Von Jess, Von Eitzen o Steinbrüggen, entre otros, que trajeron con ellos a sus familias y otros se casaron en Vigo. Así nació en 1925 el Colegio Alemán, primero en Taboada Leal y luego en el edificio de Pi i Margall que había sido residencia para empleados solteros del Cable Alemán. Allí cerró en 1976.

El centro también fue el centro de estudios de alumnado español.

Los exalumnos recordaban la educación mixta, las clases en alemán, la importancia de la educación física y la naturaleza, pero también la disciplina. “Tenían materiales educativos que en España no existían como de dibujo Rotring o lápices Staedler. Muchos niños y niñas pudieron estudiar allí un sistema muy diferente”, explica Antonio Giráldez Lomba, historiador y vicepresidente del Instituto de Estudios Vigueses.

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