Exhibición de Rondallas
ESPECTÁCULO EN AS TRAVESAS
El certamen organizado por el Concello permitió reunir en As Travesas a las cinco agrupaciones de la ciudad
nnn Suenan las gaitas, las panderetas, las castañuelas, los cristos y los charrascos. Un ruido que puede parecer atronador pero que va tomando forma poco a poco hasta hacer reconocibles las notas de la música popular. Los músicos se van abriendo paso en la pista central del pabellón para admiración de cientos de seguidores. Capas al viento que provoca sus movimientos entre la evolución de sus coreografías, bajo la atenta mirada siempre de sus directores. Y, al frente, sus abanderados, dejando constancia de su maestría moviendo sus enseñas.
Este es el juego de las rondallas, que podrían parecer incompresibles para los foráneos por sus aires marciales pero que en Vigo y en toda su área son casi una religión. Un ritual que se repite todas las Navidades. Unas fiestas que, sin rondallas, aquí no son fiestas. Se vio bien ayer en el Polideportivo de As Travesas, donde por segundo año consecutivo se reunieron las cinco agrupaciones propias del municipio vigués en un certamen exhibición creado para ellas por el Ayuntamiento, para que no se pierda esta tradición, para que el público llegado de todas las parroquias tuviese su recompensa.
Las rondallas ya habían desfilado en semanas anteriores por el centro de la ciudad, pero esta es la única ocasión en la que se las puede ver juntas. Cada una con un color que las identifica: CVC de Valadares, CSCR de Beade, AC Pena de Reixo, CV San Mamede de Zamás y SCD Helios de Bembrive, que este año se sumó al encuentro tras haber conseguido reunir a un número suficiente de componentes, lo que no había logrado en las Navidades anteriores en el que, por primera vez en mucho tiempo, no pudo salir esta formación cuyos orígenes se remontan a finales del siglo XIX.
El Certame de Rondallas Concello de Vigo puso fin este sábado a la temporada para estos grupos vigueses, que se crean al amparo de las asociaciones vecinales y en los que participan un mínimo de 20 personas, de todas las edades. Por ello, la cita reunió a un público entregado, entre el que se encontraba el propio alcalde de la ciudad, Abel Caballero, presidiendo el palco de honor. Música y banderas, que son también las que sirven para que las rondallas se saluden en señal de respeto entre ellas. n
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