Familias con casos sin resolver piden preservar los expedientes judiciales en Vigo
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La hermana de la desaparecida María José Arcos, que acudió a Vigo para pedir justicia para Déborah, asegura que “aunque la causa no esté viva si está tiene valor personal”
nnn “Si se destruyen las causas, tendremos que poner una esquela porque la Justicia ha muerto”. Con estas palabras, la madre de Déborah Fernández, la joven cuyo cadáver apareció hace 17 años en una cuneta de O Rosal, mostraba su disconformidad con la destrucción de expedientes de diligencias previas de asuntos por resolver una vez se dicte el archivo definitivo.
Lo hacía durante el homenaje que la familia celebró el martes por la tarde en la Porta do Sol. Corroboró ese sentimiento otra familia que aún espera respuestas, la de la santiaguesa María José Arcos, desaparecida en agosto de 1996.
Su hermana, Rosa Arcos, aseguraba que aunque en su caso consiguieron que se declarara la causa compleja tras la detención de un investigado y su posterior puesta en libertad, “no sabemos qué pasará pero no debería destruirse ni esta causa ni ninguna otra en la que no haya respuestas”. A su juicio, “para las familias no es tanto el hecho de saber si una causa está viva sino que esté, y aunque judicialmente una vez llegue la prescripción no hay nada que hacer, su permanencia tiene una valor personal, es como un resarcimiento para las familias”.
Asimismo, resaltó que “entiendo que se pueda eliminar un robo de una cartera, pero cuando hablamos de personas la cosa es diferente”.
El expurgo judicial que ha incluido la eliminación de las diligencias previas por su escaso valor informativo e histórico prevé la destrucción de todas las causas una vez se dicte el archivo definitivo.
Por su parte, la abogada que ayuda a la familia de Déborah para la reapertura judicial de la causa, Maite Rojas, coincidió en que el porcentaje de casos sin resolver respecto a los miles de expedientes judiciales es muy escaso y debería indultarse. Aún así afirmó que una vez que se dicta la prescripción o el archivo definitivo de una causa, “nada se puede hacer”. No obstante, la letrada coincide en que el valor para los allegados de las víctimas debería ser suficiente para evitar que esas causas lleguen a destruirse.n
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