Felipe González sale en defensa de la Corona y el "régimen del 78"
España
Casado ve "inquietante" la actitud del Gobierno, con Podemos volviendo a cuestionar la monarquía
El expresidente del Gobierno Felipe González denunció ayer la existencia de una campaña que intenta derribar el "régimen del 78" que hizo posible la Constitución y el "legado histórico" del rey Juan Carlos, pidiendo respetar su presunción de inocencia y no dar por bueno "lo que diga un policía corrupto o una señora tal", en alusión al excomisario José Manuel Villarejo y a Corinna Larsen.
González se refirió a la situación del anterior jefe del Estado en una entrevista en Televisión Española en la que enmarcó las informaciones sobre los presuntos negocios ocultos del anterior jefe del Estado y que están siendo investigados por la Fiscalía del Tribunal Supremo, en una campaña "contra el régimen de 1978". Una campaña que subrayó le está afectando a él y ante la que subrayó que si España goza en la actualidad de democracia es porque don Juan Carlos, antes de que se aprobara la Constitución, ya tuvo un comportamiento constitucional. Lo demostró, a su juicio, depositando la responsabilidad de gobernar en el Ejecutivo y replegándose él a otra función que después consagró la Constitución.
Sobre la campaña contra su persona la enmarca en algunas noticias de las últimas semanas sobre su supuesta relación con los GAL y a las iniciativas adoptadas ante ello por algunos grupos parlamentarios. En concreto, la Mesa del Congreso rechazó la propuesta de ERC, PNV, EH Bildu, JxCat y el BNG (y apoyada por Unidas Podemos) de crear una comisión de investigación sobre los supuestos vínculos de González con la creación de los GAL tras informaciones en ese sentido citando un informe de la CIA. Un informe que, según el exjefe del Gobierno, se desclasificó en 2011, hace referencia a 1993 y consiste en "un pequeño refrito" de noticias de prensa. A su juicio, todo ello forma parte de un intento de derribo de "lo que llaman y yo acepto -dijo- el régimen del 78".
Actitud “inquietante"
En sentido parecido se posicionaba ayer el presidente del PP, Pablo Casado, que criticó que algunos miembros del Gobierno estén pidiendo la abdicación del rey y un referéndum y ve "inquietante y perturbador" que el Ejecutivo "esté diciendo lo que está diciendo y pactando lo que está pactando". Esto está suponiendo "un coste económico, social e institucional muy grave para todos los españoles", advierte Casado. Subraya que el PP respeta a Felipe VI y a la institución monárquica y que confían en la presunción de inocencia al referirse al rey Juan Carlos. "Lo que están haciendo con la jefatura del Estado es lo que han hecho con la Fiscalía, con la Abogacía del Estado (...) con el CIS, con los medios públicos. Es lo que están haciendo con demasiadas cosas", dijo.
La Ejecutiva de Podemos volvió a cuestionar ayer la utilidad de la monarquía a raíz de "los numerosos escándalos de corrupción" y pide abrir un debate "para avanzar hacia una democracia más fuerte", después de que el vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, asegurase que esa presunta corrupción del rey emérito está generando un debate creciente sobre la utilidad de la institución.
Mientras, la vicepresidenta Carmen Calvo afirmó ayer que el rey emérito Juan Carlos "ya no está en la vida pública" y su "pasado" "nada afecta a la actividad del actual jefe del estado, el Rey Felipe VI, con el que el Gobierno tiene la lealtad y la eficiencia de trabajo que nuestra Constitución marca".
El rey ve a Euskadi un modelo ante la crisis por su dinamismo
El rey aseguró ayer que Euskadi representa "un dinamismo especial que resiste a muchas crisis", al tiempo que cuenta con "una enorme confianza en la capacidad" de la sociedad vasca y de su empresariado para salir adelante en momentos de dificultad. Felipe VI y la reina Letizia visitaron Bilbao y Vitoria en el marco de su gira por las comunidades autónomas, donde transmitió su apoyo al turismo cultural, con su visita al Museo Guggenheim, y el reconocimiento a la labor de los empresarios. La estancia en Euskadi se abrió en la pinacoteca, donde estuvieron acompañados por el lehendakari en funciones, Iñigo Urkullu, y la ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya.
Posteriormente y ya sin Urkullu, los reyes se reunieron en el Museo de Bellas Artes de la capital vizcaína con el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, los de las patronales vascas y los responsables de importantes compañías, como Iberdrola, BBVA, Kutxabank, Euskaltel o CAF. Antes ellos y a puerta cerrada, Felipe VI puso a Euskadi como referencia para lograr la recuperación.
Garamendi agradeció a los reyes la visita y remarcó lo que representan para el país, en especial, en un momento en el que algunos partidos cuestionan la monarquía ante la polémica surgida en torno a Juan Carlos I.
La jornada la completaron en Vitoria, donde visitaron la nueva sede de la Fundación San Prudencio, dedicada a favorecer la responsabilidad social de las empresas y mejorar la calidad de vida y del trabajo de sus empleados.n
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