La feria de Bouzas se transforma en mercadillo con estilo europeo
Los puestos, unificados en tamaño de seis metros y ordenados, mantienen la separación adoptada tras el covid
La popular feria de Bouzas ha dejado de ser una simple concentración de puestos ambulantes para reorganizarse y avanzar hacia un mercadillo de estilo europeo.
La reconversión se produjo tras el covid, cuando se implantó una separación obligatoria entre puestos de un metro que llegó para quedarse. “Hay una unificación, porque todos tienen seis metros de tamaño, y un orden, lo que permite aliviar las entradas y salidas y evitar aglomeraciones, la sensación es la de un centro comercial abierto”, explica Begoña Martínez, presidenta de la Asociación de Mercaderes Ambulantes de Vigo.
Según afirma, “el papel del Concello ha sido fundamental y nos aporta un montón de ideas para seguir mejorando. Con la normativa del 2016 la venta ambulante está regulada y cuenta con un estricto control. De hecho, de todo el área este es el único mercadillo que ha mantenido la distancia de un metro tras la pandemia, lo que permite que sea un lugar con más espacios al tiempo que estamos preparados por si hubiera otros contagios".
Satisfechos con la evolución del mercadillo, fiel a su cita los domingos, los comerciantes cuentan además con una garantía, “ahora solo se paga cuando se ocupa el espacio, con lo que si un día no puedes ir porque estás de vacaciones o enfermo, no te supone un coste”, señala la presidenta.
El incremento de turistas se ha dejado notar en Bouzas. Desde peregrinos extranjeros incluso cruceristas acuden al mercadillo. Aunque todavía queda camino por recorrer, los avances han sido importantes, incide Martínez quien ahora busca el apoyo del puerto para ampliar la zona de aparcamiento. “Es algo que queremos plantear a la Autoridad Portuaria, que permita abrir la parte hacia Zona Franca para facilitar la llegada de clientes y de comerciantes”, señala.
Vigilancia policial contra los hurtos
Entre las medidas adoptadas en el mercadillo, se encuentra la vigilancia por parte de la Policía Local. Cada domingo, agentes uniformados y de paisano recorren el espacio destinado a la venta para evitar hurtos e incidentes. “En lugares de gran afluencia, la seguridad es muy importante y sobre todo para las personas mayores que acuden, por eso la presencia policial aporta una gran seguridad”, explica Begoña Martínez quien también destaca las labores de limpieza municipales. “En cuanto recogemos, la zona comienza a limpiarse y queda despejada”, señala.
Ahora, el objetivo es seguir trabajando para mejorar. “Depende de cada comerciante pero avanzamos en el camino adecuado”, explica la presidenta de la asociación.
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