El fiscal rebaja a 14 años la pena por el crimen de Mondariz
La acusación modifica su petición de cárcel para el acusado tras confesar. La víctima recibió 90 puñaladas, varias en el cráneo
La Fiscalía y la acusación particular rebajaron de 17 a a 14 años de cárcel la pena que solicitan para Miguel Ángel G.M., como presunto autor del asesinato de su vecino de habitación en un hostal de Mondariz, toda vez que el encausado se reconoció como autor de los hechos en el juicio celebrado contra él en la e la Audiencia.
En la segunda jornada del juicio declararon varios testigos. Un amigo de la víctima afirmó que José Luis tenía mala relación con el acusado, porque éste le molestaba con ruidos, o pidiéndole tabaco continuamente. Según añadió, la víctima le manifestó "muchas veces" que tenía miedo de Miguel Ángel, que había amenazado con "pasarle por la piedra" cuando se enteró de que había trasladado a la gerente del hostal sus quejas.
El sargento instructor de la investigación, del grupo de Homicidios de la Comandancia de Guardia Civil de Pontevedra, relató cómo se activaron las pesquisas y como, en el marco de las indagaciones, comprobaron que el acusado dejó el hostal de Mondariz el 18 de enero, y se trasladó a Vigo en su "huida", donde permaneció en dos hoteles hasta el 23 de enero, cuando fue detenido (al día siguiente de que se encontrase el cadáver de José Luis en un galpón anexo a las instalaciones del hostal en el que ambos vivían).
Con respecto a los peritos forenses, los facultativos que hicieron la autopsia explicaron o ante el tribunal que el cuerpo de José Luis presentaba múltiples heridas incisas, casi todas concentradas en la espalda, y también cuchilladas en el cráneo, el abdomen y una cadera. La víctima falleció por hemorragia masiva interna y externa. Por otra parte, los expertos explicaron que, del cráneo de la víctima, extrajeron la punta de un cuchillo que estaba recubierta por una pintura blanca, idéntica a la que tenía el cuchillo que la Guardia Civil adquirió en el mismo bazar que había visitado el acusado.
El informe de imputabilidad del procesado concluye, según explicaron las forenses que lo elaboraron, que Miguel Ángel padece una enfermedad, mental que pudo mermar sus capacidades volitivas, es decir, el control de sus impulsos. Con todo, no afectó a su capacidad intelectiva, y podía distinguir lo que está bien de lo que está mal.
La vista finalizó con las conclusiones con modificación por parte de Fiscalía y acusación particular. La defensa insistió en la libre absolución y en caso de condena que se apliquen las atenuantes de trastorno mental y confesión.
Al término del juicio, dos de las hermanas de la víctima, Loli y Tere Faro, advirtieron de que el acusado es una persona "no apta para estar libre en la calle" y se preguntaron qué pasaría una vez que salga de prisión. "La va a volver a liar, de eso estamos seguras", lamentaron.
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