La hostelería, en mínimos con solo para llevar mientras el tráfico cae en Vigo un 50%
LUCHA CONTRA EL CORONAVIRUS
Las nuevas restricciones llevaron al cierre a muchos establecimientos, aunque otros optaron por el café y comida para llevar. En Vigo la primera noche se saldó con 14 multas y en Ponteareas la policía tuvo que intervenir ante aglomeraciones en bares. Los accesos a la ciudad caen un 50%. Mientras, la incidencia del virus sigue al alza en el área sanitaria con 165 nuevos contagios
La hostelería de Vigo baja la persiana, pero en algunos locales se mantienen los “servicios mínimos” gracias a los pedidos de cafés y comida para llevar. La primera jornada de las nuevas restricciones que golpean principalmente a bares y restaurantes durante las próximas cuatro semanas provocan en los empresarios del sector incertidumbre sobre si la opción del “take away” puede ser suficiente para ir tirando hasta diciembre, mientras que del otro lado, los clientes ya echan en falta la vida que generan en las calles estos locales, un punto de encuentro que con el incremento de casos por covid quedan clausurados por orden de la Xunta.
“La medida es muy reciente y pensamos rápido a la hora de decidir seguir trabajando con los pedidos para llevar. A ver cómo va la cosa, hoy bastante lenta, pero quizás a partir del lunes funcione mejor”, afirmó Rosa Álvarez, propietaria del Café Candela, abierto ayer para atender a los clientes que recogían cafés y comida para llevar.
Pese a todo, una gran mayoría de establecimientos permanecieron cerrados a cal y canto, otros con algún propietario o trabajador recogiendo y limpiando el interior de los locales. “El cierre de la hostelería ocurre por culpa de todos nosotros, tenemos lo que nos merecemos por no haber aprendido a convivir con el virus”, lamentó Arménio Fernandes. “Es muy triste ver las calles con los bares cerrados, parece que hay menos vida”, reconoció Ana María Rodal. La misma opinión mantenía Andrea Martínez, quien considera que “es el momento de echar una mano a los hosteleros que aguantan en este mes con pedidos a domicilio o para llevar”.
“Hay miles de familias que dependen de la hostelería y necesitan una ayuda importante”, recordó María Pascual. En este sentido, precisamente ayer el grupo municipal del PP de Vigo se pronunció al respecto, solicitando al Concello y a la Diputación la apertura de líneas de ayuda para la hostelería y el comercio “como ocurre en todas las grandes ciudades y el resto de Diputaciones de Galicia”, indicaron.
Estos llamamientos de ayuda al sector también se están produciendo desde ayer en las redes sociales, donde decenas de usuarios están compartiendo que el local de algún amigo o familiar sigue abierto en Vigo para atender pedidos por encargo en estos duros tiempos.
La movilidad en los accesos suma siete días con una caída del 50%
Las nuevas restricciones que entraron ayer en vigor se suman al cierre perimetral que se instauró en Vigo el viernes de la pasada semana a partir de las 15 horas. Todas estas medidas han tenido una semana después un efecto directo sobre los indicadores de movilidad en la ciudad, tanto en lo que representa el tráfico interno de Vigo como en las entradas y salidas de los principales accesos.
Como cabría esperar, el cambio más notable se produce en las autovías y autopistas que conectan la ciudad con el resto de municipios colindantes. Según el informe de movilidad elaborado por el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, el tráfico en las entradas y salidas de Vigo se sitúa desde el pasado viernes en valores del 30-35% con respecto al periodo de referencia –del 14 al 20 de febrero de 2020–, lo que supone un descenso del 50% con respecto a los registros habituales que se situaban en torno a los 70 puntos.
En cuanto a la movilidad interna, la caída es menor, diez puntos con respecto a lo habitual, poniendo de manifiesto que los vigueses encuentran menos excusas para coger el coche.
Primer día de persianas bajadas en la hostelería de la ciudad
Ana María Rodal.
“Creo que muchos locales no podrán volver en un mes y las calles están muy tristes con el cierre”
Andrea Martínez.
“Ahora es el momento de echar una mano a los hosteleros con los pedidos a domicilio y cafés para llevar”
Arménio Fernandes.
“Que cierren bares y restaurantes es culpa de todos, es difícil pero tenemos lo que nos merecemos”
Rosa Álvarez, de Café Candela.
“Los pedidos para llevar van poco a poco, pero decidimos probar a trabajar así y ver cómo funciona”
María Pascual.
“El sector necesita mucha ayuda, hay miles de familias que dependen de la hostelería”
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