Indignación por la demora en la vuelta a la noche miñorana

val miñor

Desde la gerencia de los pubs 'Azzaro' y 'River' lamentan 'la improvisación' y la 'falta de margen' en las medidas adoptadas.

pfe. nigrán
Publicado: 10 jun 2020 - 02:20
Miguel Ángel Jorge Álvarez a las puertas de su establecimiento del que lleva al frente desde hace 19 años.
Miguel Ángel Jorge Álvarez a las puertas de su establecimiento del que lleva al frente desde hace 19 años.

nnn La modificación de última hora realizada por la Xunta que pospone la apertura de los locales de ocio nocturno del pasado lunes 8 de junio a inicios del mes de julio ha sentado como un jarro de agua fría a los empresarios del sector en la comarca, cuyos locales se concentran mayoritariamente entre Baiona y a Ramallosa.

En el núcleo nigranés los pubs 'Azzaro' y 'River' concentran a l inicio de la PO-340 dirección Gondomar a una cantidad considerable de clientela de primera y segunda hora pese a no superar las 400 personas de aforo entre los dos. Con la nueva normativa a punto de entrar en vigor sus propietarios se pusieron manos a la obra para limitar su capacidad al 30%, y eliminar las pistas de baile instalando mobiliario compuesto por mesas y sillas y de este modo adecuarse a la normativa enmarcada inicialmente para la fase 3 de la desescalada. Sin embargo en la mañana del pasado lunes el Diario Oficial de Galicia confirmó sus peores presentimientos: un mes más de parón tras haber realizado pedidos de material higiénico como gel hidroalcohólico, mercancía, contratado a los servicios de limpieza y una cantidad extra de mesas y sillas que en la práctica no les servirá más que para ocupar un espacio valiosísimo en ambos almacenes.

Aseguran que las medidas que se están tomando parten de "una improvisación constante" que se traduce en gastos económicos de poca o nula utilidad y que las rectificaciones se hacen públicas apenas sin margen de maniobra. "He comprado cinta para marcar las cuadrículas de la pista tal y como marcaba la norma inicial, que después se modificó y a ahora no me sirve para nada", explicó Miguel Ángel Jorge Álvarez propietario del 'pub Azzaro'. Una situación que volvió a vivir hace apenas una semana tras conocer la última modificación de la ley. Álvarez hizo una serie de compras engordando sus gastos que a puerta cerrada ascienden a 900 euros mensuales y dos empleados en un ERTE desde marzo, todo ello sin contar el alquiler condonado desde el inicio de la crisis por su empresario "hasta que las cosas se normalicen". La situación en el local vecino 'River' es todavía más preocupante y desde la gerencia explicaron que para poder hacer frente a los pagos tuvieron que recurrir a un préstamo ICO. Ahora pagan 2.300 euros mensuales con una plantilla compuesta por cinco personas inmersas en un expediente de regulación temporal, y que en ambos casos llevan sin cobrar desde marzo. Otro de los puntos alarmantes que denuncian es la aparición de la competencia desleal desde la fase 2, cuando la apertura de locales de hostelería se produjo de manera generalizada. "Algunas cafeterías estiran generosamente su horario de cierre sin que las autoridades hagan nada por evitarlo, ponen música y sirven copas mientras nosotros permanecemos cerrados", lamentaron.

Ya para finalizar manifestaron su desacuerdo "con que se metan a pubs y discotecas en el mismo saco" al entender que son actividades diferentes.

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