El INE ordena cribar el censo y eliminar miles de comunitarios
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Los más de 7.000 ciudadanos de la UE en Vigo tienen que demostrar que aún residen
El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha enviado órdenes a los ayuntamientos para que procedan a cribar sus respectivos censos, que sospecha hinchados con la presencia de residentes extranjeros dados de alta que en realidad habrían "desaparecido". En el pasado ya el INE ordenó a los municipios realizar un control exhaustivo sobre los inmigrantes, obligando a que de forma periódica se presentaran en las oficinas de estadística para confirmar su estancia en la ciudad, y por tanto, en el censo. Pero ahora el turno es para los comunitarios, que tienen derecho a residir y moverse libremente, lo que no discute el instituto estatal, sino su propia "existencia".
En el caso de Vigo es un asunto especialmente grave por cuanto los comunitarios son mayoría entre los residentes con nacionalidad distinta a la española. El perfil ha variado de forma sustancial, pasando de ser un fenómeno latinoamericano a un peso cada vez mayor de los europeos.
En el último censo aprobado, todavía de 1 de enero de 2015, en Vigo figuraban como residentes 7.384 continentales, casi todos comunitarios: 7.066, frente a los 6.234 procedentes de distintos países americanos. A estos más de 7.000 obliga el INE a que confirmen su residencia en Vigo. Un grave problema para la ciudad que podría suponer la eliminación de miles de ellos, muchos de difícil localización: y todos tendrán que dar constancia fehaciente de su existencia para continuar en el padrón .
El caso más problemático atañe a la colonia portuguesa, la más importante de Vigo y también la que se encuentra asentada desde hace más tiempo. Según las cuentas municipales habría 3.077 ciudadanos lusos. Y el Concello tendrá que llamarlos a todos para que confirmen que siguen en la ciudad. Quizá más complejo será dar con los 1.672 rumanos, la segunda colonia en número en Vigo y la única que ha crecido de forma exponencial, como en muchas otras partes de España (hay casi un millón). Pero dar con los rumanos no es tampoco fácil porque tienden a una rápida movilidad y cambiar de domicilio con facilidad. Sólo con que la criba se haga sobre estos dos grupos, Vigo perdería hasta 5.000 vecinos. No obstante, es poco probable que haya una caída tan importante, pero con seguridad habrá un descenso, que podría ir desde 500 personas en el mejor de los casos hasta unos 3.000 en el peor, a tenor de lo ocurrido cuando el INE obligó a conformar a los inmigrantes extra-europeos. Todo ello contribuiría a añadir más números rojos a la caída demográfica de la mayor ciudad gallega, que acumula tres ejercicios en negativos. En el último, 2015, fue el municipio de la Comunidad Autónoma que más habitantes perdió, casi un millar sobre el ejercicio anterior, situándose ahora a la altura de 2007 en población. El Concello puede mantener sus propias cifras, pero la del INE es la que cuenta. n
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