El INE prevé eliminar 3.000 comunitarios del censo vigués
vigo
El 1 por ciento de la población será eliminada del padrón salvo que el Concello logre confirmar que todos ellos continúan residiendo en la ciudad
nnn El Instituto Nacional de Estadística (INE) prevé depurar el censo de Vigo con la eliminación de unos 3.000 residentes vigueses de nacionalidad comunitaria que el organismo estatal considera que no han acreditado que continúen residiendo en la ciudad. De hacerlo efectivo, como parece, supondrá borrar de un plumazo a algo más del 1 por ciento de toda la población.
El INE obliga desde hace años a que los extranjeros extracomunitarios tengan que confirmar su residencia cada dos años como mínimo para mantenerlos en los padrones de población. Ahora también lo hace con los ciudadanos de países de la UE, pese a que no están sujetos a las mismas normas y disponen de libre circulación.
La directriz remitida por el Instituto Nacional de Estadística a los ayuntamientos indica que los residentes de países de la UE tienen cada cinco años que confirmar su residencia. Y según los datos que maneja el INE, habría unos 3.000 en Vigo que no lo han hecho, por lo que procederá a su eliminación del censo estatal, que es el único oficial a todos los efectos, y clave a la hora de recibir fondos estatales y financiación. Además, supone un problema añadido de imagen: Vigo ya bajó un puesto en el escalafón nacional, del 13 al 14, por el auge de Alicante.
El Concello ya conoce dicha indicación aunque en principio las cifras provisionales para 1 de enero de 2017 no tendrán en cuenta la decisión del INE en tanto se aclare la situación.
En Vigo hay a 1 de enero de 2016, el último censo municipal realizado, casi 16.000 extranjeros residiendo, de los que en total 7.312 proceden de países europeos la UE. De ellos, destacan los 3.128 portugueses censados desde hace años, que suponen la primera colonia por número de integrantes. Y ahí está la clave: la mayoría de ellos se anotaron en los registros municipales hace mucho tiempo y el Concello tiene dificultades para confirmar su presencia.
Además, hay otros cientos de comunitarios de otras nacionalidades que también tendrían problemas para mantenerse en el padrón. Entre otros, hay 1.759 rumanos, que conformarían la segunda comunidad. Todos tienen que demostrar que continúan en Vigo y no se han ido a otro municipio.
AGRANDAR LA BRECHA
En todo caso, la decisión del instituto estatal –que es idéntica para toda España- supondrá agrandar la brecha que ya hay entre las cifras de población que da el consistorio y las que publica el INE. A 1 de enero de 2016, la última estadística, el INE daba para Vigo 292.817 habitantes, en tanto que el ayuntamiento lo elevaba a 297.770. Las diferencias se iniciaron en la renovación censal de 1996 –que entonces era completa, desde cero-, cuando la Administración local empadronó de oficio a cerca de 5.000 personas, que no fueron aceptadas por dudosas. La mayor distancia se produjo en 2003, una divergencia de 7.737 entre INE y Concello, mientras que en 2009 se acercaron ambas cuentas, hasta quedar a 1.300. Ahora hay un abismo de 5.000, que puede crecer. n
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