La inflación afectó a la recogida del Banco de Alimentos de Vigo

El alza de los precios marcó su desarrollo pero se muestran preparados para afrontar los retos futuros; las donaciones de juguetes también se vieron ligeramente afectadas

El pasado 24 y 25 de noviembre se vivió en varias localizaciones viguesas la Gran Recogida de alimentos.
El pasado 24 y 25 de noviembre se vivió en varias localizaciones viguesas la Gran Recogida de alimentos.

El alza de los precios impidió a las familias realizar generosas donaciones como las que se destilaban en años anteriores. Ya sea a través de alimentos o juguetes, la inflación afectó a su recogida, aunque siguen existiendo organismos en la ciudad dedicados en exclusiva a ayudar a las familias más desfavorecidas en esta época del año.

El Banco de Alimentos, con la celebración el pasado 24 y 25 de noviembre con su Gran Recogida, fue el termómetro perfecto para calcular la afectación de los precios a las familias viguesas, con un descenso de 350.000 a 325.000 kilos de alimento, 25 toneladas menos. “Nos fijamos un objetivo ambicioso, y solo podemos estar satisfechos por la respuesta de la sociedad, que cuando el Banco la necesita siempre acude con generosidad”, declaró Iván Martínez, presidente de la asociación.

Un positivismo que pretende contagiar para el 2024, con retos por delante como el cambio de actuación con los fondos europeos o la ley de despilfarro de alimento: "Tenemos mucha responsabilidad encima para poder dar alimento a más de 20.000 personas que necesitan del Banco para poder comer". Uno de los puntos es seguir mejorando la cesta básica, pese a que la inflación, con elementos como el aceite, el azúcar o la harina, se encarecieron más de un 50% en el último año.

En cuanto a juguetes, Abanca cedió ayer hasta 2.000 objetos a Cruz Roja, Cáritas y la Fundación Madriña para ser repartidos el 5 de enero con la llegada de los Reyes Magos a los más pequeños. Una partida será llevada a niños ucranianos que residen en A Coruña, pero en la anterior edición varios trailers cruzaron toda Europa para llevar a los más jóvenes una mezcla de ilusión y diversión. Así lo aseguró Pilar Alves, coordinadora general de RSC e Institucional de Afundación: “El año pasado fue especial porque la guerra asestó allí un golpe muy duro e hicimos un gran esfuerzo para que se llegasen productos de primera necesidad”. En concreto fueron juguetes para los niños y calentadores para calentar hospitales y orfanatos.

Pero existen niños vigueses en situación de vulnerabilidad. Purificación Serrano, presidenta de la Asamblea Comarcal de Cruz Roja en Vigo, alabó la relación con Abanca bajo el lema “Dibujar sonrisas”, pero confesó que la inflación afectó “muy poco” a la recogida de juguetes. Sin embargo “la solidaridad sigue ahí. A un niño se le enseña a través del juego, se desarrolla su actividad cognitiva”. La Asociación Vida Digna, por su parte, todavía necesita la aportación de 37 juguetes hasta el próximo 4 de enero para llegar a todas las familias vulnerables a las que ofrecen ayuda. Para ello han creado Digna, un simpático conejo que recolectará los regalos y los entregará junto con los Reyes Magos.

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