La lonja de O Berbés rebaja exigencias tras la escasez de pescado en los mercados
vigo
La compraventa ha caído un 40% debido a las restricciones: los comercializadores sólo pueden ir tres días a la semana y esperan la apertura total. La prohibición de las aglomeraciones y los controles de sanidad, principales dificultades en la lonja
La lonja del Berbés no ha dejado de funcionar ningún día desde el inicio de la crisis sanitaria, hecho que ha destacado en positivo la Autoridad Portuaria (APV), pero las exigencias de control, acceso y funcionamiento han repercutido en el volumen de comercialización de pescado, que está muy por debajo del habitual, en torno a un 40 por ciento menos, lo que se nota en los mercados municipales de Vigo: sus responsables pedían esta semana al presidente del Puerto, Enrique López Veiga, que hubiera subastas también el sábado para incrementar la entrada de pescado. En 2019, O Berbés movió 80.000 toneladas por un valor de 183 millones de euros. En 2020 será una cifra muy inferior.
La explicación está en que a día de hoy O Berbés está sometido todavía a una rígidas normas marcadas por el Puerto, a su vez obligado por las directrices de Sanidad. En este sentido, desde la APV señalaron que poco a poco se van a ir relajando las medidas, lo que con seguridad repercutirá en las toneladas movidas. No obstante, lo controles siguen a diario.
La clave está en que se mantenía el sistema por el que los minoristas entran en función de su carné, los martes y jueves, alternándose. Además, en O Berbés todo el mundo tiene que llevan mascarilla y guantes de forma obligada. En este sentido, ayer mismo la APV emitió una nota donde señala que con la finalidad de reducir y controlar el acceso de personas y maquinaria a las instalaciones de subasta y venta, tienen continuidad las medidas preventivas ya implantadas aunque con menor rigor.
Así los sábados no se permite actividad en las zonas comunes (Lonja y Mercado) y en cambio se permite el acceso de todos los comercializadores minoristas -tanto pares como impares- todos los lunes, miércoles y viernes. En cambio, a fin de garantizar los espacios entre partidas de pescado expuestas para la comercialización, así como la distancia obligatoria entre los usuarios, de momento los viernes no estará permitida la descarga y comercialización de grandes peces. Para el resto de los días, el control de acceso se continúa realizando a través del número de carné de censo emitido por la APV que cada empresa física o jurídica tiene asignado, autorizando únicamente el acceso a una persona por cada empresa.
Enrique López Veiga señaló por su parte que espera que se pueda comenzar a reducir algunas de las exigencias, en concreto las limitaciones de acceso, pero recordó que en la lonja está terminantemente prohibido que haya grandes concentraciones, y eso afecta a su funcionamiento.
“En O Berbés entra pescado a través de barcos o por transporte terrestre, pero hay limitaciones de espacio que hay que seguir, aunque intentaremos que cuanto antes puedan reducirse las exigencias”, señaló el presidente de la APV, que reconoce el problema del menor volumen de pescado movido. "Esperamos que en julio podamos ganar más toneladas de pescado, eso supondrá un esfuerzo de los comercializadores", advirtió López Veiga.
Los armadores avisan de que las limitaciones afectan al volumen
El presidente de los armadores vigueses (ARVI), Javier Touza, destacaba al respecto que la realidad “es la que es”. “Tenemos limitaciones muy importantes para los comercializadores y eso afecta básicamente al pescado, no al marisco”, indicó. Touza coincide en que el problema fundamental es la limitación de concentración de gente, que exige que los compradores y vendedores tengan que realizar rotaciones “y no todos los días llega el mismo volumen de pescado, así que es complicado”. Este lunes, 170 toneladas, pero para hoy sólo se prevén 30, una cifra ínfima: hay en torno a un 40 por ciento menos de productos del mar y esto tiene directa repercusión en los mercados, que en parte están desabastecidos. “Hasta que no encontremos fórmulas para volver a la normalidad, seguiremos con este problema”, reconoció Javier Touza, quien, como López Veiga, espera que a partir de julio pueda normalizarse el sistema y con ello incrementar la oferta y la demanda. “Esperemos recuperar volumen”.
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