Manuel Santos: “La inflación al 2% sólo será posible en una situación muy benigna”

"El tema tratado en el seminario es el impacto en la volatilidad de los agregados macroeconómicos que ha tenido la alternancia de poder entre el partido demócrata y el republicano", asegura el experto internacional en crecimiento económico, Manuel S. Santos

Manuel S. Santos, en la Facultad de Económicas.
Manuel S. Santos, en la Facultad de Económicas.

El experto internacional en crecimiento económico y titular de la cátedra James L. Knight en la Universidad de Miami Manuel S. Santos visitó recientemente la Universidad de Vigo para impartir un seminario sobre política fiscal dentro de las actividades programadas por el centro de investigación Ecobas.

¿Qué temas trató en esta conferencia?

El tema tratado en el seminario es el impacto en la volatilidad de los agregados macroeconómicos que ha tenido la alternancia de poder entre el partido demócrata y el republicano. De modo más general, traté de entender patrones de política fiscal que se observan entre países. Los libros de texto nos dicen que la política fiscal debe ser contracíclica o estabilizadora, mientras que en la práctica observamos que la política fiscal es procíclica. Mi investigación sugiere que esta paradoja se puede explicar por criterios de eficiencia (facilitar la productividad de la economía en los buenos tiempos), y efectos ingreso (consumir más en tiempos de vacas gordas).

Hay quien critica que la fiscalidad es excesiva en España. ¿Comparte esta opinión?

En Estados Unidos los denominados estados azules (con impuestos más altos) han visto su prosperidad en entredicho, por la afluencia a otros estados como Florida donde no hay impuestos adicionales sobre la renta. Por ello, creo que en un estado moderno como España volcado al exterior, con la necesidad de promocionar el país y sus empresas, la fiscalidad sobre la renta no debería exceder el 40 por ciento. La experiencia de EEUU nos indica que la competencia fiscal entre autonomías debería ser coordinada.

Tras un período de alta inflación, parece que se ha normalizado. ¿Cree que se podrá volver a la situación anterior a la pandemia en este aspecto?

La inflación ha bajado fundamentalmente por los cuellos de botella que hubo con la energía, la comida y los bienes, donde se observó una perdida notable de poder adquisitivo. Por ello, en la época post-covid estas fuerzas son deflacionarias. Pero el covid no se fue sin dejar cicatrices. Evaluando el mercado de trabajo de EEUU, pienso que la inflación será persistente, y sólo bajo condiciones muy benignas se alcanzará (por casualidad) el objetivo deseado del 2%.

La forma de combatir la crisis del covid en la UE, con más gasto público y menos austeridad, contrastó con lo que ocurrió en 2008. ¿Cree que fue un acierto?

Es más fácil hablar expost. Lo que sabemos es que sobre todo los gobiernos de izquierda tienden a magnificar sus respuestas en este tipo de eventos, independientemente de la mala o buena gestión de estos recursos. Desde el punto de vista social, creo que debemos resaltar siempre el coraje y dedicación de nuestros equipos médicos, pese a la escasez puntual de recursos.

Uno de los asuntos de actualidad en el plano económico es el giro de volante del nuevo Gobierno argentino, que acaba de devaluar un 50% su moneda. ¿Cómo lo ve usted? ¿Cree que esta fórmula puede tener éxito en Argentina?

La devaluación era necesaria ya que el tipo de cambio oficial estaba muy desligado a la realidad. Entre otros problemas, Argentina debe ponderar ulteriores devaluaciones ya que pueden causar inflación. Calculo que coste de la vida en Argentina puede ser cuatro veces menor que en España. En todo caso, la clave en Argentina es obtener un equilibrio fiscal. Están sumidos en un gasto publico excesivo. En términos generales, no soy partidario de una liberalización del mercado externo de capitales hasta que la economía adquiera cierta estabilidad, pero los argentinos siempre han visto esa liberalización como la base del progreso y de su estabilidad económica. Las reformas son más difíciles de lidiar con esa liberalización exterior. Pero los mercados exteriores pueden ser un buen termómetro.

Ha investigado sobre burbujas especulativas. ¿Ve en el auge de las criptomonedas una oportunidad para democratizar la economía o una potencial burbuja financiera?

Pienso en ambas. Veo el bitcoin como una reacción a las políticas económicas super expansivas y discrecionales en tiempos de bajo crecimiento económico y gasto publico creciente en países como EEUU. Sin embargo, el bitcoin debe considerarse como un activo especulativo o un depósito de valor, además de que pueda servir como moneda de cambio en mercados underground.

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