Marcha por el Vigo industrial
Un centenar de personas participó en una ruta reivindicativa del patrimonio ligado a la industria naval y conservera
¿Sabían que Beiramar surgió como proyecto para unir Bouzas, antes ayuntamiento independiente, con Vigo, dos polos industriales donde se encontraban las empresas de conserva y salazón? ¿Y que llegó a haber más de 40 factorías en esta ‘milla de oro’? ¿O que donde ahora hay grandes astilleros existían carpinterías de ribera, una de las cuales fue la primera en instalar en Vigo el vapor en un barco? ¿Y que la fábrica de Alfageme es obra de Manuel Gómez Román y que tenía un edificio análogo en Candás, hoy desaparecido, de donde era originaria esta familia conservera?
Estas y otras curiosidades fueron desgranadas ayer en una ruta por el patrimonio industrial vigués, llevada a cabo para reivindicar la preservación este importante legado de la historia de la ciudad y en la que participaron cerca de un centenar de personas. “Creemos que estos edificios pueden tener distintos usos, como un ‘Vigo Arena’ en Alfageme, bibliotecas, locales de ensayo y locales sociales. Queremos que la gente participe y nos presente sus propuestas, porque entendemos que debe ser un patrimonio vivo”, indicaba a este diario, momentos antes de iniciar el recorrido, David Amoedo, del colectivo As da Industria.
Esta actividad fue convocada por ocho asociaciones y entidades (A.C. As da Industria, A.VV. Curva de San Gregorio, Asociación de Comerciantes Barxa de Buíde, Defensa Parque García Picher, Amigas das Árbores Vigo, Asociación Cultural Vila De Bouzas, Vigo Baleiro y Newt Crafts), unidos bajo el lema #BeiramarDaXente. A modo de las rutas que se realizan con guías turísticos, y guiado por la Policía Local para evitar problemas de tráfico, el ‘roteiro’ partía a las 11 horas de la fábrica de Alfageme, en Bouzas, para continuar hasta el Auditorio Mar de Vigo; un trayecto desde el origen de la industria de la conservera, pasando por el sector naval y concluyendo con el sector del frío, que tuvo paradas ante edificios singulares, donde se colocaron placas informativas, similares a las oficiales instaladas en otros inmuebles históricos de Vigo y de las que, sin embargo, y como resaltó la organización, estos carecen pese a su importancia.
El primero, Alfageme, fue objeto de un especial estudio por parte del propio David Amoedo, así como de Mariña López, del Museo da Conserva, y Puri Pérez Leiros, de Bouzas Olladas Salgadas. Ante las rampas de esta antigua fábrica, recordaron la llegada de los fomentadores catalanes, que impulsaron la salazón de pescados; la invención de la conserva en Bretaña y la crisis de la sardina, que atrajo a Vigo a numerosos emprendedores a finales del siglo XIX; el despegue aparejado del sector naval y la aparición del frío industrial, un sistema del que fue pionero Galicia con Pescanova.
Puri Pérez reivindicó el “Vigo como Cidade do Naval, non do Nadal”, mientras que Mariña López propuso este emplazamiento para instalar ahí el Museo da Conserva, ahora en Anfaco, con un proyecto global que incluya también el apartado gastronómico. Paz Cardoso, de A Cultural de Bouzas, solicitó su declaración de BIC para preservarlo y utilizarlo como reclamo. “Esta é a nosa Catedral”, concluyó.
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