El metal gallego tiene 28.000 empleos afectados por ERTE
VIGO
El sector reclama que se extiendan los de fuerza mayor más allá del estado de alarma, mejoras de préstamos y alerta de escasez de EPI para afrontar lo que resta de año
La crisis ecónomica derivada del coronavirus deja un impacto de 28.000 trabajadores afectados por un ERTE en el sector metalúrgico de Galicia, un 70% en la automoción, muy concentrada en el área de Vigo.
Consciente de las grandes dificultades que presenta lo que resta de 2020, la patronal Asime piden al Gobierno que se extiendan los ERTES por fuerza mayor más allá del estado de alarma debido al estado de 'medio gas' en el que trabajan las empresas: más del 56% tiene restricciones en su actividad, más del 40% está a la mitad de su capacidad o menos y un 20% prevé seguir en el mes de mayo con carga de trabajo mínima, de menos del 25%, a la espera de que retome la producción la automoción.
Un 60% de los asociados confirma que ha sufrido un "fuerte impacto" de la crisis en su negocio, en la caída de actividad por falta de pedidos o contratación de sus servicios, falta de transportes y mercancías, así como problemas con países de destino. Estas son algunas de las conclusiones que se extraen del informe presentado ayer sobre el impacto que la Covid-19 está teniendo en el metal, sector que genera el 20% del Producto Interior Bruto (PIB) de Galicia y el 38% del empleo industrial de la comunidad gallega.
La industria metalúrgica acusa escasez de Equipos de Protección Individual (EPIS) y dificultades para encontrarlos y ve indispensable que se abastezca de este material a las empresas para afrontar lo que queda de año. "Para nada podemos cantar victoria porque ya nos advierten que hay rotura de stocks en guantes y geles, por ejemplo, y queda mucho año por delante", indicaba ayer en rueda de prensa virtual el secretario general de Asime, Enrique Mallón.
La baja o nula actividad, como es el caso de la automoción, ha arrastrado al sector a aplicar regulaciones de empleo temporales. Un 35% de las empresas que han solicitado la tramitación de un ERTE lo ha hecho por razones organizativas o de producción y el 65% restante se ha acogido a expedientes por fuerza mayor. El 40% de los solicitados ya se han aceptado, el resto están pendientes de resolución y una mínima parte (7) han sido rechazados. Otra de las principales reivindicaciones del metal es una mejora de las condiciones en los préstamos bancarios y avales donde la mayoría de las empresas "no se encuentran muy satisfechas con lo que se ofrece". "Pedimos al Gobierno y a la banca que sean más condescendientes con la empresa, que es la que crea empleo", indica el secretario general de Asime.
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