El millonario luso insiste: su mujer le atacó primero

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Repiten la vista contra Carlos I.P. por intento de asesinato en Vigo

redacción. vigo
Publicado: 29 ene 2020 - 00:03
Carlos I.P., volvió a sentarse ayer ante la Audiencia en Pontevedra tras anularse el primer juicio.
Carlos I.P., volvió a sentarse ayer ante la Audiencia en Pontevedra tras anularse el primer juicio.

La Sección Cuarta de la Audiencia de Pontevedra vuelve a juzgar desde ayer al empresario portugués Carlos I.P., acusado de intentar asesinar a su mujer en un hotel de Vigo en mayo de 2016. Al igual que en la anterior ocasión, en marzo de 2019, durante la nueva vista oral el acusado reiteró en que ella fue quien le atacó primero y que él sólo se defendió.

Fue el mismo argumento que usó en el anterior juicio en el que había sido condenado a 11 años y cuatro meses de prisión por una tentativa de asesinato, con las agravantes de alevosía y parentesco. El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) estimó el recurso presentado por su defensa cuestionando la imparcialidad de las magistradas que entonces conformaban el tribunal y anuló la condena, por lo que se tuvo que repetir el juicio. Así que, de nuevo, e el acusado explicó su versión de los hechos, según la cual él se limitó a repeler el ataque de su esposa que, según dijo, se golpeó la cabeza tras caer al suelo por un empujón. Luego forcejearon hasta llegar al pasillo del hotel.

Por su parte, la mujer también mantuvo su versión anterior en la que el acusado la golpeó en la cabeza con un mazo de cantero, mientras se encontraba en el baño y que siguió golpeándola repetidamente hasta llegar al pasillo del establecimiento hotelero.

La Fiscalía mantiene la acusación para Carlos I.P. por un delito de asesinato en grado de tentativa, con la circunstancia agravante de parentesco, y solicita una pena de 12 años de prisión con orden de alejamiento de la mujer durante un período superior en 10 años a la pena de prisión. Además, pide que la víctima sea indemnizada en 15.000 euros por las secuelas físicas y psíquicas. El acusado tendrá que sentarse también en un juzgado vigués por las cartas que envió desde prisión.n

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