Opositores y 'máster' en confinamiento
VIGO
Miles de aspirantes a una plaza pública de empleo han visto truncados sus planes tras la suspensión de las pruebas de Educación y se mueven entre el desánimo y la incertidumbre. Las academias recomiendan "no bajar la guardia"
Si alguien sabe de confinamientos son los opositores. Antes de la pandemia ya pasaban horas y horas encerrados en casa o en la biblioteca estudiando. Ahora también, pero a un ritmo más bajo tras la suspensión de pruebas a las que se acaban de sumar las de Educación en Galicia. "Estoy aliviada porque no llegaba", cuenta Carmen Vidal, que trata de conciliar vida familiar (dos niños), laboral (teletrabajando) y las oposiciones.
El de Carmen es sólo un ejemplo de los miles de opositores que han visto truncados sus planes y que se mueven entre el desánimo, la incertidumbre y, en algunos casos, la tranquilidad. Mientras, los profesores y responsables de academias recomiendan "no bajar la guardia". "La constancia es clave y es importante que no cunda el desánimo aunque entiendo que haya frustración porque la situación no es fácil", indica Cristina Cid, jefa de estudios de Academia Postal en Vigo, que cuenta con más de 600 alumnos que ahora se preparan de manera on-line. "Fuimos previsores e hicimos una prueba piloto unas semanas antes de llegar el parón", señala.
El estado de alarma tampoco impidió al centro vigués Aulatel mantener la metodología a distancia que ya aplicaba. "Hacer formación en estos momentos es muy bueno por la propia situación de confinamiento y en cuanto a las oposiciones, se requiere mucho tiempo, constancia y disciplina así que lo mejor es no bajar la guardia", señala Beni Villar, responsable de formación, consciente de la situación particular de muchos estudiantes que tienen que trabajar, conciliar y estudiar en confinamiento extremo.
“Me da rabia esperar otro año, pero estoy aliviada”
Carmen era una de las miles de personas que se iban a presentar en junio a las oposiciones de Educación en Galicia que acaban de suspenderse. Reconoce sentirse "un poco más aliviada porque veía que no llegaba". "El año pasado a estas alturas estaba a full con el estudio, pero con el confinamiento es mucho más difícil porque estoy en casa con mis dos hijos y se hace cuesta arriba. Yo estudiaba en la biblioteca y ahora hago malabares para sacar horas", apunta. Tres en uno para esta pontevedresa que trata de conciliar, preparar las oposiciones y teletrabajar, ahora virtualmente en el IES Teis de Vigo de refuerzo en literatura y lengua española. "Me da rabia porque habrá que esperar un año pero me lo puedo tomar con más calma, aunque sin bajar la guardia. Es mejor no dejar de estudiar", apunta.
“Estudiar con dos niños pequeños es inviable”
Yara se autodefine como opositora en 'stand by'. El confinamiento la recluyó en casa con dos niños de 1 y 9 años. "Inviable estudiar leyes y que aporreen la puerta cada dos minutos", indica la joven de Nigrán, que se está preparando para auxiliar administrativo de la Xunta. Hasta el estado de alarma acudía semanalmente a Vigo a una academia y estudiaba 8 horas diarias de media. "Después de la segunda baja de maternidad me planteé opositar y me puse muy en serio y cuando había cogido el ritmo de estudio llegó la pandemia y mis planes se truncaron de golpe. Intenté durante 15 días las clases on-line pero tenía que tener el micro cerrado y la cámara apagada por los niños. Sólo encontraba horas de noche, pero estaba saturada mentalmente", cuenta resignada pero animada a seguir "cuando se pueda".
“La constancia es clave a la hora de opositar”
La viguesa Sandra Costas Fontán oposita para Policía Nacional y tras varios intentos frustrados, este año tuvo que parar temporalmente la preparación por una lesión de hombro jugando al balonmano. "Estoy en plena recuperación ahora mismo y tengo que centrarme en esto porque es muy importante que tenga una buena condición física y recuperar fuerza antes de presentarme". "Ahora estoy de baja laboral, pero trato de animarme y ponerme muy en serio con la rehabilitación para poder retomar cuanto antes con las oposiciones".
La jugadora del Club Lavadores de Balonmano también mantiene que "la constancia y la disciplina son claves a la hora de preparar oposiciones", pero admite que la situación de confinamiento y la incertidumbre no ayudan. "No se sabe cuándo serán los exámenes, está todo en el aire", relata.
“Estaba preparada para presentarme en junio”
Lucía Opazo estaba "más que preparada" para presentarse en junio a las oposiciones para Educación Primaria que acaba de suspender la Xunta. "Entiendo la decisión y la esperaba por el riesgo para la salud que supone, pero, sinceramente, prefería poder presentarme porque estaba muy preparada y creo que podía aprobar". Ahora mis expectativas laborales de futuro las veo mucho más alejadas", señala la joven, que ya fue al examen el año pasado y se quedó a las puertas. "Segunda, sin plaza. Me lo curré mucho", cuenta desde su casa en Xinzo de Limia donde ahora trata de reorganizar su rutina. "No voy a dejar de estudiar, pero desde que estamos confinados bajé el ritmo por el esfuerzo mental extra que supone. Lucía estudiaba una media de seis horas diarias entre semana, tenía clases por skype los sábados por la mañana y por la tarde y el domingo, un merecido descanso.
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