Patrullero “Arnomendi”, el guardián de la costera del bonito
El buque de la Armada española se encuentra desde el viernes en Vigo para descanso de su dotación y celebra este fin de semana unas jornadas de puertas abiertas
Durante esta época del año se produce un curioso desfile en las aguas del Atlántico. El atún blanco, o bonito del norte, inicia su migración de las Azores a aguas del Atlántico. Detrás, va la flota pesquera, unos 25 barcos, mayormente gallegos, y siguiéndolos, vigilante, el patrullero de la Armada “Arnomendi”, que presta tareas de vigilancia, inspección y apoyo para el Ministerio de Agricultura y Pesca.
Este buque de la clase “Chilreu” con base en Ferrol, y construido en los Astilleiros Freire de Vigo en 2000, recaló este viernes en la ciudad viguesa para descanso y relevo de su dotación, lo que ha sido aprovechado para celebrar, ayer, sábado, y hoy, domingo, unas jornadas de puertas abiertas (de 10 h a 13 h y de 16 h a 19 h).
A bordo, desde el pasado 3 de junio, ha convivido una tripulación de 40 personas, entre su comandante Pablo Eisman Borrego, oficiales y marinería –cinco de ellos, mujeres, de las que su mayor graduación es una sargento–, además de un enfermero y un inspector de la Secretaría General de Pesca.
“Hay muy buen rollo entre nosotros y la convivencia es muy buena. De todas formas, todos los días estamos realizando alguna actividad, desde ejercicios de seguridad en caso de incendio a prácticas de tiro”, comenta el alférez de navío Álvaro María Zumalacárregui.
Él dirige esta visita, que comienza en la cubierta de vuelo, ya que el patrullero está preparado para recibir un helicóptero en caso de emergencia, y continúa por las entrañas del buque: la enfermería, dotada de telemedicina; el puente de gobierno, donde están los sistemas de comunicaciones y la carta electrónica, que nunca será sustituida por las cartas náuticas de papel; la proa con sus anclas y su virador de palangres, por si hay que recoger un aparejo ilegal de algún pesquero… “La colaboración con ellos es muy buena. Nunca hemos tenido ningún problema y facilitan el trabajo del inspector”, recalca Zumalacárregui.
A lo largo de sus misiones, el “Arnomendi” se ha tenido que enfrentar a situaciones delicadas: “Recibimos un ‘mayday’ en Santader de un pesquero hundido y también fuimos avisados en Fisterra de un hombre al agua”. Lo más difícil, reconoce este alférez de navío, es navegar por aguas tan duras como las de Terranova, a donde a punto estuvieron de ir en 2022 por el naufragio del “Villa de Pintaxo”, en 2022. “Nos movilizaron y conseguimos estar listos en solo seis horas para partir de Ferrol, pero lo impidieron olas de 8 metros”.
La visita continúa hasta el corazón de este buque de unos 68 metros de eslora: la sala de máquinas. “Tiene un solo motor Mark de 3.500 cv de 8 cilindros en línea, que puede alcanzar una velocidad máxima de 16 nudos. Es un motor muy fiable”, señala Manuel Ayose, brigada de cargo.
Antonio Pérez es uno de los encargados de cocina. “Hoy hay ensaladilla y chuleta. Aprovechamos la estancia en Vigo para aprovisionarnos de verduras y fruta”.
Desde la ciudad, partirán mañana para el Cantábrico, donde seguirán vigilando y protegiendo a la flota del bonito.
“Este es un mar muy diferente al Mar Rojo y al golfo Arábigo”
El patrullero “Arnomendi” cuenta entre su tripulación con el alférez de fragata Mohamed
Almaleh, de la Armada de Arabia Saudita.
¿Cuál es su misión?
Estoy en prácticas. En mi país me propusieron estudiar becado en España. Estuve en Madrid, aprendiendo español, y después en la Escuela Naval de Marín.
¿Hay mucha diferencia entre los mares del norte y los de su país?
Arabia es una península rodeada por el Mar Rojo y el golfo que aquí llaman Arábigo. Es un mar más suave, pero con otros peligros. Yo vengo del desierto y aquí tuve que acostumbrarme al frío y a las olas.
¿Qué tal la convivencia con sus compañeros?
Es muy buena. Disfruté mucho de mi paso por Marín y ahora en este buque. No hay problemas ni con la comida, porque no puedo comer cerdo. También guardo muy buenos recuerdos de la familia con la que estuve aprendiendo español.
¿Cuando regresará a su país?
Ahora finalizo mi formación y en agosto me incorporo a la Armada saudí.
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