Peluquerías y ópticas, indignadas por el decreto
LA AMENAZA DEL CORONAVIRUS
El Gobierno dio marcha atrás, cuando ya muchos centros de peluquería habían anunciado que no pensaban abrir
La excepción anunciada en un primer momento por el Gobierno para que las peluquerías pudiesen permanecer abiertas los 15 de días que, de momento, durará el estado de alarma, provocó la indignación del sector, que en su mayor parte había anunciado que no retomaría su actividad hoy lunes. La medida, que finalmente fue rectificada ayer —ahora, solo se permitirá la atención a domicilio—, sorprendía a estos profesionales, tanto por razones de seguridad, para evitar contagios, como económicas. “Yo, desde luego, no voy a abrir. No voy a poner en riesgo a mis clientas y a mis trabajadoras”, señalaba Lourdes Pereira, propietaria de
Peluquería Pelos, horas antes de conocerse la decisión.
Esta profesional se quejaba también de que sean consideradas ahora un servicio básico cuando están obligadas a aplicar el IVA de lujo a sus servicios, del 21%, implantado en su día en plena época de crisis. “Es absurdo que no dejen salir de casa, salvo para comprar o trabajar, y sí podamos abrir” , añadía Ana María Sánchez, de la misma peluquería.
En el aire está también estaba si se podrían beneficiar de las ayudas que el Estado prevé para las empresas que tengan que cerrar. “Llamé esta mañana (por ayer) a la asesoría, que tampoco lo pudo aclarar”, aclaraba Lourdes Pereira.
establecimiento sanitario
Un decreto que tampoco ha gustado a las ópticas, que consideran más seguro quedarse en sus casas y atender solo casos de emergencia. Muchos establecimientos en Vigo así lo anunciaban ya ayer en sus escaparates. “Somos un establecimiento sanitario que en la situación que estamos viviendo no es de vital importancia”, indicaba un optometrista vigués, que recordaba que las lágrimas y secreciones conjuntivas son precisamente una vía de contagio del COVID-19.
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