Piden 18 meses por acosar por móvil y correo a su expareja
vigo
En el juicio declararon el acusado, la denunciante y cinco testigos de las numerosas llamadas y acosos recibidos.
nnn El Juzgado de lo Penal número 2 celebró ayer el juicio en el que se acusaba a J.R.B. de cometer un delito contra la integridad moral de la joven al acosar a la joven con la que en el momento de los hechos mantenía una relación de noviazgo.
Como recoge el escrito fiscal, desde 2012 hasta 2015 el acusado habría realizado de forma reiterada y prolongada llamadas telefónicas no sólo al teléfono de la joven, sino también al de su madre, su padre, su domicilio familiar y al negocio de sus tutores legales. Tal y como declaró la joven en el juicio, en un día llegó a recibir más de 100 llamadas telefónicas, que siempre se realizaban desde números ocultos y desconocidos o bien, desde aseguradoras que alegaban que desde su número de teléfono se habían puesto en contacto con ellos.
En un margen de tres días, en el 2014, como recoge el escrito, se habrían llegado a contabilizar hasta 82 llamadas telefónicas. Además de ello, desde correos electrónicos falsos, se habrían realizado comentarios en nombre de la afectada en los que se ofertaban sus servicios sexuales junto con su número de teléfono. La joven confesó que al recibir esas llamadas pidiendo sus servicios sexuales, y tras explicar a los usuarios de la página donde se ofertaba, Milanuncios, el problema que estaba viviendo, un gran número de personas intentaba ayudarla cediéndole las direcciones de correo falsas desde las que se había suplantado su identidad.
El padre de la afectada, testigo en el juicio que se prolongó durante tres horas, confesó que llegaron a dejar los teléfonos móviles guardados en la cocina, ya que la situación que estaban pasando era insoportable. Su mujer, la madre de la joven, afirmó que en todo momento pensaron que quien estaba tras ese acoso debía ser alguien cercano a su entorno ya que conocía a la perfección sus movimientos Declaró como en una ocasión, el acoso telefónico comenzó a las 4 de la mañana, cuando la familia volvía de una boda. Tanto la afectada como sus padres declararon también haber formado en distintos momentos parte de grupos de WhatsApp de índole sexual en los que el denunciado les habría incluido.
Además de las llamadas, los perfiles de Twitter y Tuenti de la afectada también fueron atacados, suplantando su identidad hasta con tres perfiles distintos. Desde ellos, como recoge el escrito, el acusado escribía comentarios haciéndose pasar por ella para dejarla en mal lugar con comentarios obscenos a sus seguidores.
ACOSO Y LA IP
En el juicio tanto el denunciado como su padre afirmaron que ellos también habrían sufrido ese acoso telefónico durante el tiempo que los jóvenes habían sido pareja. En la primera de las denuncias la joven habría acudido a declarar con su exnovio, ya que ambos sufrían las llamadas y ella no desconfiaba de él.
Las posiciones cambiaron cuando tras registrar la Policía la dirección IP (la huella informática) de las llamadas descubrieron que era la casa del acusado. Y los tres perfiles falsos de Tuenti remitían a su dirección y se habrían creado por invitación del acusado, J.R.B. En el momento en el que fue llamado a declarar como acusado, el acoso a la joven cesó.
El fiscal elevó a definitivas sus conclusiones al creer que los hechos están más que probados. La defensa alega un robo de cuenta del acusado y pide para él la libre absolución de los cargos imputados. n
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