Proteger a los 'abuelos' de timadores y estafadores

vigo

La Guardia Civil imparte medio centenar de charlas al año destinadas al colectivo de personas mayores de la provincia

marisol oliva. vigo moliva@atlantico.net
Publicado: 08 jul 2018 - 02:38
Charla impartida por el Instituto Armado en el local de la Comunidad de Montes de Brouellón, en Moaña.
Charla impartida por el Instituto Armado en el local de la Comunidad de Montes de Brouellón, en Moaña.

“Las actuaciones relacionadas con las personas mayores siempre han sido prioritarias en la Guardia Civil”, explica el responsable del Plan mayor en la Comandancia de Pontevedra, que todos los años organiza charlas y reuniones con centros e instituciones de la tercera edad en toda la provincia. Desde el año pasado, el Instituto Armado celebró media centena de actos en los que el objetivo principal era “alertarlos y prevenirlos ante la posibilidad de ser víctimas de algún tipo de delito o situaciones de riesgo”. Una vertiente pedagógica que al comandante Corral Peón le gusta resaltar, ya que como comenta “cambiando ciertos hábitos como confiar datos personales a desconocidos o abrir la puerta a personas que no están debidamente identificadas o que piden dinero o un servicio que no hemos pedido, pueden evitar que caigan en manos de timadores y estafadores que tienen a las personas mayores en su punto de mira”. Todo ello para “minimizar los riesgos de este colectivo que por sus características es especialmente vulnerable ante determinados delitos”. Los dispositivos y actuaciones relacionados con personas mayores “son muy frecuentes en la Guardia Civil, principalmente en las zonas rurales donde nos encontramos con una población diseminada, de edad avanzada y que en muchos casos viven solas”, asegura el comandante responsable del programa. Los resultados obtenidos a lo largo de los ocho años que lleva activo este programa de carácter preventivo e informativo “no son cuantificables de una forma directa, aunque sí han descendido sensiblemente los delitos relacionados con este colectivo” que, según explica, no es víctima de ninguna tipología delictiva más que otros. Además, en estas sesiones que llevan a cabo en centros de la tercera edad "también remarcamos la necesidad de aumentar la seguridad con el uso de chalecos reflectantes cuando caminan por la carretera".

Un trabajo gratificante y muy cercano

"Es un trabajo muy gratificante", comenta con una sonrisa el agente encargado de dar las charlas. "Son personas que suelen vivir solas y se sienten desplazadas, por eso cuando les hablas y les informas de cómo protegerse, qué medidas tomar ante determinadas estafas o timos te lo agradecen", comenta poco después de haber charlado durante casi dos horas con un grupo de treinta jubilados de la comarca del Morrazo.

Una de las indicaciones que más repiten en sus charlas es la necesidad de prevenirse "ante posibles falsos cobradores del gas o la luz. Siempre les decimos que todos los técnicos o cobradores deben identificarse para evitar sustos". La costumbre de dejar la puerta de la vivienda abierta y los peligros que conlleva es otro de los puntos sobre los que inciden. "Es muy difícil cambiar costumbres tan arraigadas, sobre todo porque hace cincuenta años no pasaba nada, pero hoy en día las cosas han cambiado y es mejor prevenir", comenta el guardia.

Para reforzar la charla "repartimos folletos con los consejos más importantes, como que no vayan a cobrar la pensión los días de máxima afluencia y que no lleven todo el dinero guardado en el mismo sitio.

Los malos tratos, tanto físicos como psicológicos, en este colectivo también son abordados en las charlas, pese a que como asegura "no tenemos constancia de que haya una especial incidencia". Además, el agente asegura que desde hace tiempo que "están concienciados, saben que deben y pueden denunciar estas situaciones en el cuartel, donde serán atendidos con todo el cariño".

Las charlas que imparte la Guardia Civil en estos centros de mayores suelen estar siempre salpicadas de pequeñas historias y anécdotas que cuentan los asistentes. "Nos agradecen que les escuchemos lo que le ha pasado y nos transmiten siempre sus inquietudes, que suelen ser sobre todo la posibilidad de que les roben o les ataquen en sus casas". Sin embargo los delitos más comunes son el timo y la estafa, algo que "generalmente son reacios a denunciar", reconoce este agente que dice que "los estafadores suelen ser integrantes de bandas itinerantes" y lo mejor que puede pasar en estos casos es que "se encuentren con personas informadas para evitar el engaño".

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