Psiquiatría y Hematología ofrecen ejercicios y bicicleta en el hospital
vigo
Los hospitales Álvaro Cunqueiro y Nicolás Peña acaban de incorporar 15 bicicletas estáticas y otros equipos deportivos para mejorar la capacidad funcional y el bienestar psíquico de estos pacientes.
Son 8 bicis para Psiquiatría (la mitad en el Nicolas Peña y la otra mitad en el Cunqueiro) y otras 7 para Hematología. La idea es fomentar el ejercicio entre pacientes que necesitan una larga estancia de hospitalización y que, además de los beneficios físicos y psíquicos, tengan una estancia más llevadera.
El servicio de Hematología puso en marcha, en colaboración con el servicio de Rehabilitación, un programa de capacitación física en pacientes sometidos a trasplante de progenitores hematopoyéticos. Para esto, todas las habitaciones de pacientes aislados se dotaron con una bicicleta estática así como con steps, pelotas, mancuernas y cintas elásticas. También en los espacios comunes hay bici y una cinta de correr.
El transplante de progenitores hematopoyéticos es una terapia cada vez más utilizada en determinadas enfermedades hematológicas. El procedimiento presenta una alta complejidade con una morbimortalidade elevada y un gran número de complicaciones que conllevan alteraciones fisiológicas y psíquicas secundarias tanto a corto como a largo plazo: diminución de la capacidad cardiorrespiratoria, debilidad muscular, fatiga, dolor, problemas gastrointestinales y pérdida de apetito. Además, reduce el bienestar emocional y puede provocar depresión y ansiedad. Todo esto puede conllevar un debilitamento y limitación de la reintegración a las actividades de la vida diaria y una muy importante diminución de la calidad de vida. Según explica la jefa del servicio de Hematología, Carmen Albo, “existe una reducción muy significativa de las capacidades funcionales y físicas en los pacientes sometidos a este trasplante, tanto por la inactividad e inmovilidad pre y postrasplante, ya que son pacientes con estancias hospitalarias de entre 4 y 5 semanas; así como por el efecto directo del propio trasplante y las consecuencias adversas de muchas de las medicaciones utilizadas a lo largo del proceso. La recuperación de la capacidad funcional es, por lo tanto, un objetivo terapéutico básico para estos pacientes”. El ejercicio es una terapia no farmacológica coadyuvante.
El servicio de Hematología del Cunqueiro realizó el año pasado 51 trasplantes de médula. n
Contenido patrocinado
También te puede interesar