El Puerto de Vigo baraja destinar Casa Pepe a restauración y Frigo Berbés, a uso empresarial

Reconversión

La Autoridad Portuaria ya baraja varias propuestas para los dos conjuntos con nuevos usos más ciudadanos

La empresa de víveres Casa Pepe, en el muelle de Trasatlánticos, ahora en precario.
La empresa de víveres Casa Pepe, en el muelle de Trasatlánticos, ahora en precario.

La Autoridad Portuaria (APV) tiene entre manos la reutilización de dos edificios en sendos espacios de interés especial por su ubicación que pretende destinar a nuevos usos e imbricarlos en el espacio ciudadano.

En un caso, Casa Pepe, en el muelle de Trasatlánticos, las propuestas que han llegado hasta la APV coinciden en desarrollar una zona de restauración y hostelería aprovechando el emplazamiento. En el otro, la ruina de lo que fue Frigoríficos Berbés las peticiones pasan por reconvertir la instalación en un centro de negocios empresariales vinculado con la actividad marítima. Esta actuación pasaría por sacar a concurso una concesión administrativa, ya que el Puerto se encuentra envuelto en varias operaciones que exigen fuertes inversiones: la mayor, el tren de Guixar a la Plisan, y a las puertas, el segundo silo de coches en Bouzas.

La parcela de Frigobés parece tener una especie de maldición: tres veces salió a concurso para tres usos distintos y las tres veces fracasaron los proyectos. Primero, para un supermercado de Lidl; después para ampliar la factoría de Emenasa en Beiramar y finalmente para recuperar el congelador y unirlo al vecino de la firma CLPV, que también renunció por los problemas de Atunlo, accionista a través de la compañía Coper. A día de hoy, el Puerto ve con buenos ojos las propuestas que han llegado para que se convierta finalmente en un centro empresarial vinculado a firmas del mar, pero que también tenga ciertos usos ciudadanos, dentro de la política de ganar espacios en Beiramar. Esta posibilidad es la que se maneja ahora mismo, pero todavía no está cerrado su encaje. El presidente de la APV se ha dado un tiempo para tomar decisiones.

Frigobés, la nave frigorífica en ruinas desde hace años, con tres concesiones fracasadas.
Frigobés, la nave frigorífica en ruinas desde hace años, con tres concesiones fracasadas.

Con Casa Pepe hay más dudas y una certeza: primero que tras la sentencia que da por finalizada la concesión administrativa que logró en su día del Puerto, tiene que dejar la actividad la empresa de víveres para buques donde ahora se encuentra. De momento, ha recibido una prórroga en precario para que pueda buscar otro lugar. La primera opción es trasladarse a una de las naves de la antigua conservera Albo, en Beiramar, que recientemente logró la calificación de almacén, por lo que tiene encaje urbanístico.

En Casa Pepe hay consenso absoluto de que debe tener un uso ciudadano por su emplazamiento, con hostelería y restauración. Pero la APV también busca otras posibilidades, aunque da por hecho que será una actividad al menos hostelera para fomentar la relación Puerto-Ciudad. Juega a favor que el programa urbanístico Abrir Vigo al Mar contemplaba hace ya 30 años que la parcela estuviera dedicada a un acuario y más tarde a una piscina y solo un conflicto con Casa Pepe evitó que se pusiera en marcha dicha actuación.

La ampliación de capacidad en Bouzas, para 2025

La política de contención de gastos y adecuación de las inversiones a sus capacidades que mantiene la Autoridad Portuaria viguesa obliga incluso a dejar para 2025 o más adelante la ampliación de la capacidad de amarre en la terminal de Bouzas, una operación de cierta urgencia pero que puede esperar. El Puerto prevé instalar las plataformas llamadas “duques de alba”, que no exigen rellenos, como hizo con éxito en Trasatlánticos, y así disponer de más metros de atraque para los portacoches, cada vez mayores: ya empiezan a ser habituales los que superan los 210 metros de eslora, frente a los modelos anteriores de 150 metros.

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