Ribera Salud llega a Vigo tras su irregular trayectoria en Valencia
EL FUTURO DEL HOSPITAL
Una compañía estadounidense que colabora con el gobierno americano controla el grupo
n n n Los futuros dueños del Hospital Povisa, el grupo empresarial Ribera Salud, se definen como “la única empresa española especializada en el desarrollo de iniciativas público-privadas en el ámbito de la salud”. Fundada en 1997, su campo de actuación es la gestión integral de servicios sanitarios, destacando que son “el aliado perfecto para los pacientes, profesionales e instituciones a la hora de ofrecer una sanidad eficiente, responsable y sostenible”. El grupo está participado, principalmente, por la compañía estadounidense Centene Corporation, quien aumentó su participación hasta el 90 por ciento del capital social una vez fue aprobada por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia el pasado mes de junio. El 10 por ciento restante pertenece a Banco Sabadell. Su consejero delegado es Alberto de Rosa, hermano de Fernando de Rosa, quien fue consejero de Justicia de Francisco Camps durante su etapa como presidente de la Generalitat Valenciana.
En el año 1997, después de la aprobación de la Ley 15/97 que permitía nuevos modelos de gestión administrativa en un servicio sanitario, nació Unión Temporal de Empresas (UTE) Ribera Salud en Valencia –con Bancaja y Caja Mediterráneo como accionistas–. Ese mismo año, la Generalitat Valenciana les adjudicó el primer contrato para la gestión indirecta, por concesión administrativa, de la prestación de servicios de atención sanitaria especializada –tanto hospitalaria como ambulatoria–en el área sanitaria de la comarca de La Ribera, en Alzira. Este área, con más de 230.000 habitantes y varias carencias asistenciales, fue el lugar en el que se instaló el Hospital La Ribera –convertido en centro hospitalario universitario a partir de 2007–.
A lo largo de los primeros cuatro años de contrato se registraron pérdidas que rondaron los cinco millones de euros para adjudicataria, llevando a ambas partes a su cancelación en diciembre de 2002. En vez de cuestionarse qué estaba ocurriendo con el llamado “modelo Alzira”, primer modelo de gestión privada de un hospital público en toda España, se inició una operación de rescate dirigida a hacer las condiciones más atractivas para la siguiente adjudicataria. El primer paso fue la compra de las instalaciones del hospital a Ribera Salud por más de 43 millones de euros. Posteriormente se volvió a sacar a concurso esta concesión, aunque aumentando casi un 70 por ciento el canon anual que la administración pagaba a por cada habitante atendido de la comarca. Este nuevo concurso lo ganó, de nuevo, Ribera Salud, comenzando su vigencia en abril de 2003 por un plazo de 15 años –diez más cinco de prorroga–.
El de Alzira fue el primero de varios centros que pasaron a ser administrados por Ribera Salud en regiones del territorio español gobernadas por el Partido Popular: el grupo consiguió los contratos para Torrevieja Salud , Marina Salud (Dénia), la Atención Especializada y Primaria del Hospital L'Horta Manises (Manises, Valencia), Vinalopó Salud (Elche), la gestión del área de Resonancias Magnéticas de la sociedad Erescanner Salud y el Laboratorio Clínico Central BR Salud de seis hospitales públicos de la Comunidad de Madrid y Torrejón Salud (Madrid). El éxito del “modelo Alzira” también sobrepasó las fronteras españolas, logrando contratos para gestionar servicios sociosanitarios en Perú y Eslovaquia. Tras la presencia en la comunidad Valenciana, Madrid y las experiencias en Latinoamérica y Europa, si Ribera Salud finalmente se hace con la gestión del Hospital Povisa será su primera incursión en un hospital gallego, el mayor centro privado de toda la comunidad.
Fracaso del “modelo Alzira”
A pesar de que se presumía un éxito en la gestión, una deuda cercana a los 90 millones de euros en los últimos años en el Hospital La Ribera de Alzira fue una de las razones para que la Generalitat recuperase la gestión pública del centro. n
Contenido patrocinado
También te puede interesar