Tensión y gritos entre los allegados de los detenidos

CONFLICTO EN LOS MERCADILLOS

Un fuerte dispositivo de seguridad blindó la entrada a los juzgados e impidió que nadie se acercara al edificio

redacción. cangas sucesosad@atlantico.net
Publicado: 15 abr 2016 - 11:08
García Montes y otro de los letrados que defienden a los detenidos del clan de los "morones".//Vicente Alonso
García Montes y otro de los letrados que defienden a los detenidos del clan de los "morones".//Vicente Alonso

Los juzgados de Cangas estuvieron blindados durante toda la jornada de ayer. La calle de acceso a la zona en la que se encontraba la entrada a los calabozos estuvo cortada y alrededor del edificio un amplio dispositivo de la Guardia Civil vigilaba la zona para evitar enfrentamientos. Desde primeras horas de la mañana, un nutrido grupo de alrededor medio centenar de familiares de los detenidos se reunió en las inmediaciones del juzgado. Los congregados jalearon a los agentes y medios de comunicación congregados ante la llegada de siete de los once detenidos del clan de los "morones" y su entorno para declarar ante el titular del Juzgado de Instrucción 3 de Cangas.

Las medidas de seguridad se podían ver en varios puntos de la villa, donde se desplegaron agentes del grupo de Reserva y Seguridad de la Guardia Civil así como de los destacamentos de la comarca. En la calle que llevaba al juzgado, la normalidad de otros días quedaba rota ante la presencia de más de diez vehículos de la Benemérita aparcados en batería. También la presencia de los agentes armados y con chalecos antibala llamaba la atención de los vecinos, que comentaban en los bares y cafés de la zona lo que estaba sucediendo en los juzgados.

A lo largo de toda la jornada se vivió una tensa calma en toda la zona. Sólo la llegada de los detenidos poco antes de las diez de la mañana rompió la tranquilidad y se pudieron escuchar gritos de "injusticia", "los morones son las víctimas" "no son terroristas" coreados por un grupo de mujeres cada cierto tiempo.

Uno de los momentos de más tensión se produjo poco antes de las cuatro de la tarde. Un grupo de mujeres comenzó a gritar el nombre de los detenidos, diciendo seguidamente "inocente", para repetir las consignas que habían dicho por la mañana. De repente, y después de casi siete horas de espera, un movimiento de los agentes en la puerta de los calabozos desplazó la atención de todos los presentes hacia el cordón policial que impedía el acceso a la zona.

Un grupo de jóvenes intentó acercarse un poco más, momento en el que la Guardia Civil avanzó para evitar que rompieran el cordón d e seguridad, echando hacia atrás a uno de los integrantes del grupo, situación que provocó la reacción de éstos con insultos y gritos.

El conflicto se zanjó con la intervención de un hombre con aspecto de tener autoridad sobre el grupo, el cual contó con el apoyo de algunas mujeres que se interpusieron para evitar que la situación se descontrolase. n

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