Tráfico 'blinda' las vías de Vigo con 26 radares y coches camuflados
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La DGT vigilará especialmente los fines de semana no sólo la velocidad, con los 26 cinemómetros activos en las carreteras del área, sino el uso del móvil al volante
nnnLa segunda operación especial de verano puesta en marcha por la Dirección General de Tráfico el pasado 31 de julio tendrá continuidad más allá de este fin de semana, el primero de agosto y con mayor previsión de desplazamientos. Las carreteras del área de Vigo se han convertido en zonas de especial seguimiento tras el incremento de accidentes graves entre junio y julio, superando con un total de seis la cifra de fallecidos que se registró en el primer semestre en toda la provincia.
Con los datos sobre la mesa y la previsión de un importante número de desplazamientos la próxima semana con motivo del Marisquiño, la vigilancia por carretera será objetivo de los agentes de Tráfico. A los 26 radares fijos y móviles desplegados por las vías del área viguesa, la DGT incorporará la presencia en carreteras secundarias de vehículos camuflados para detectar precisamente posibles distracciones e infracciones de circulación. El uso del móvil será también, tal y como informó Tráfico, objetivo de las seis cámaras de vigilancia del cinturón instaladas en el entorno vigués y que en un año impusieron más de 100.000 euros en multas. El objetivo, informó Tráfico, es prevenir tanto el exceso de velocidad como las distracciones en aquellas carreteras con mayor afluencia y siniestralidad.
Durante este fin de semana, la diana se situó en las habituales, la A-52, la A-55, la AP-9 y la N-550, en Os Valos, donde se sitúa uno de los diez radares que más multan en España, según refleja la última estadística de la DGT. No obstante, los controles se mantendrán y lo harán con mayor intensidad los fines de semana, después de detectar que cada vez son más los conductores que deciden viajar de forma escalonada.
En el punto de mira de los agentes de la jefatura provincial se coloca de nuevo la PO-552, que une Vigo con Val Miñor y Baixo Miño, un histórico punto negro de la provincia, al situarse este verano como una de las más peligrosas con el mayor porcentaje de accidentes graves. En esta vía se sitúan dos de las radares activos, uno de ellos fijo, en la carretera de Camposancos y otro más móvil hacia Oia.
La novedad introducida en esta segunda operación verano llega con las multas de los drones. Hasta ahora, Tráfico contaba con estos dispositivos para vigilar la circulación pero desde el pasado 1 de agosto tienen la facultad de sancionar. Fuentes del departamento aseguraron que el destino de estos tres aparatos no está cerrado. Tras su paso por Canarias, durante el viernes y el sábado pasado, los tres activos recorrerán todo el territorio nacional sin descartar ningún punto.
Las carreteras de Vigo estarían en el bombo después de las trágicas cifras obtenidas hasta el momento pero todavía no hay nada al respecto, aseguran las mismas fuentes. Con los 26 radares, entre fijos, móviles y de tramo (más de la mitad de los que hay en toda la provincia), las seis cámaras de control de cinturones y móviles, los vehículos camuflados, y el helicóptero Pegasus, que supera los avistamientos en el entorno de Vigo respecto al resto de Galicia, serían suficientes para disuadir al infractor. A mayores, estarían los miniradares veloláser, que se mueven por la provincia, capaces de detectar vehículos por encima de los 240 kilómetros por hora. Tráfico tampoco se olvida del consumo de alcohol y drogas, por lo que un control puede sorprender al conductor en cualquier momento.n
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