La Vía Verde Vigo-Arousa toma forma
VIGO
El Ministerio de Transportes estudia una fórmula para dar el visto bueno a los 32 kilómetros del trazado hasta Pontevedra una vez quede resuelto el principal obstáculo, entre Arcade y Redondela, vía todavía en uso
El desarrollo de la Vía Verde en Vigo se quedó en apenas 400 metros en el entorno de la Travesía a la espera de que el Concello adjudique de nuevo las obras, tras el abandono de la anterior empresa, pero el proyecto sigue adelante y más ambicioso: se trataría de convertir el trazado del ferrocarril en desuso en un pasillo peatonal y para bicicletas kilométrico, desde Vigo hasta Vilagarcía. Aunque la llegada del virus cambia prioridades, el Ministerio de Transportes (Fomento) ha puesto en marcha un plan para reajustar el mapa ferroviario gallego que incluye resolver el destino de los tramos que han quedado sin apenas utilización o directamente anulados con la idea de dar una respuesta global. Según explicó la subdelegada del Gobierno, Maica Larriba, ADIF, el gestor público de infraestructuras ferroviarias, ya ha renunciado de forma oficial a usar vías antiguas, así que la decisión última estará en manos de Transportes. En concreto, el ministerio tendrá que dar visto bueno a los 32 kilómetros entre Pontevedra y Vigo. El tramo urbano del ferrocarril, desde la antigua estación hasta Teis, ha sido ya cedido al Concello para su transformación en Vía Verde. También hay acuerdo en el tramo de Redondela, desde Chapela hasta Rande. Pero el resto es una incógnita. El proyecto consistiría en transformar en Vía Verde la línea en desuso entre Arcade y Pontevedra (este último tramo se realiza por el nuevo trazado de velocidad alta) y buscar alguna solución para el trayecto que resta, desde Arcade hasta Redondela, lo que no es tan sencillo, ya que a día de hoy se usa tanto para mercancías como para viajeros. De encontrarse una solución, finalmente se podría conectar toda la Vía Verde desde Vigo con Pontevedra y seguir hacia el Norte rumbo a Vilagarcía, donde ya se realiza una actuación similar entre Caldas y Portas, creando la Gran Vía Verde gallega. En febrero de 2016 se anunció un corredor de 10 kilómetros para caminantes y bicis entre Vilagarcía y Caldas. El pasado mes de abril se adjudicaron las obras Tragsa por medio millón de euros, con aportación de 200.000 de la Diputación, y 156.000 de los ayuntamientos de Caldas, Portas y Vilagarcía, quedando el resto en manos de la Xunta. Antes o después será posible ir de Vigo a Arousa en bici.
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