El viejo asilo se vacía y las piedras se trasladarán a Pazos de Borbén
El derribo de Barrio do Cura
El edificio comenzará a ser desmontado piedra a piedra dentro de la operación ya visible de demolición de Barrio do Cura
El viejo Barrio do Cura comienza a desaparecer: ayer se inició otra fase de la demolición con el cierre de todo su perímetro para poder realizar la operación desde el interior con el mínimo de afectación en ruido y escombros. Lo más llamativo, el cierre del viejo asilo, que ha sido vaciado de ocupantes -a la puerta, colchonetas y enseres de los "inquilinos" del edificio durante años- antes de iniciar su derribo y el de todo el ámbito, formado por 27 solares. A partir de ahora se iniciará el desmontado y traslado para su custodia de la fachada de piedra de la iglesia según proyecto redactado por el arquitecto César Álvarez Arines. La superficie total a derribar es de 7.945 metros cuadrados y el presupuesto de ejecución material según proyecto es de 90.767,70 euros. Otros 110.000 euros se destinarán por la empresa para el resto de la operación en él interior del barrio, la zona de Santa Marta, desde Torrecedeira. El proyecto aprobado por el Concello destaca el desmontaje de la fachada neogótica de la iglesia para su posterior reconstrucción. Los sillares se trasladarán a una parcela en Pazos de Borbén propiedad de la empresa Sanchez Álvare, una de las firmas que intervendrán en el proceso de derribo. Ahí seguirán hasta que sea montada en otro edificio en el mismo ámbito, quizá en unos dos o tres años. La operación de urbanización corre a cargo de la empresa Barrio do Cura Desarrollo, conformada por la promotora Gestilar. La propietaria se comprometió a reducir las molestias sobre la guardería, utilizando fines de semana, festivos o vacaciones para las tareas de demolición mas ruidosas. Además incluye una serie de elementos a conservar como lavadores, cruceiros.
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