La viguesa Bimba y Lola abre una nueva oleada de ERTEs en el textil

VIGO

La firma de moda aplicará un nuevo expediente por causas productivas en las oficinas para 225 trabajadores

El comercio hace un mes que tuvo que cerrar. En la foto, una tienda de ropa en Vigo.
El comercio hace un mes que tuvo que cerrar. En la foto, una tienda de ropa en Vigo.

Cuando se cumple un mes del cierre del comercio, hostelería y restauración en toda España, arranca una segunda oleada de ERTES con los que las empresas alegan causas productivas que imposibilitan poder mantener la actividad y el empleo en los próximos meses. "En el caso del textil, una vez pasado el estado de alarma, las tiendas van a estar sujetas a restricciones para evitar aglomeraciones de gente y el consumo se va a resentir", indica Alberto Rocha, secretario general del clúster gallego de moda Cointega. En calidad de abogado y mediador concursal, Rocha constata una avalancha de ERTES nuevos en oficinas y sedes centrales tras los de fuerza mayor que ya se están aplicando en la inmensa mayoría de las compañías en estos momentos en el personal de las tiendas.

Es el caso de la multinacional viguesa Bimba y Lola que aplicará uno nuevo para 225 personas en sus oficinas centrales -la sede está en el PTL de Valladares y tiene un macrocentro logístico en Mos-. Menos de la mitad de esta plantilla verá suspendido temporalmente su contrato y el resto sufrirá una reducción de jornada, según publica el portal especializado Modaes.es, en el que la compañía muestra su interés por "tener el equipo entero de vuelta en cuanto finalicen los graves problemas actuales".

La firma liderada por las hermanas Uxía y María Domínguez tiene en vigor otro ERTE de fuerza mayor a causa del coronavirus que afecta a todo el personal de sus tiendas en España, algo más de 800 personas, mientras que en el resto de Europa aplicó medidas similares para atajar el cierre de los más de 200 establecimientos que tiene en el continente.

El ERTE por fuerza mayor fue una medida generalizada en toda la economía y en el caso del textil está prácticamente extendida. "Puede escaparse alguna, pero la inmensa mayoría los está aplicando", confirma Rocha, que considera que esta segunda oleada será de regulaciones de empleos ordinarias alegando causas organizativas o productivas ya que otro nuevo de fuerza mayor, "lo lógico sería que fuera denegado".

La gallega Adolfo Domínguez, El Corte Inglés, Mango o Grupo Tendam (Cortefiel, Springfield, Pedro del Hierro o Women'secret) también están aplicando ERTEs en un momento en el que las ventas del sector sufren una estrepitosa caída: del 70% en marzo con respecto a hace un año, según datos de la patronal nacional Acotex, y la facturación on-line se desplomó un 81% desde que se decretó el estado de alarma. "Tenemos las tiendas cerradas y los ingresos son cero, por lo que no valen moratorias de impuestos o en las cuotas de la seguridad social es necesario la condonación", indica.

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