La viguesa CLPV esquiva la crisis de Atunlo y cerró el año 2023 con beneficios

La empresa frigorífica y de oficinas de Beiramar mantiene su alta actividad y una ocupación del 73% en sus almacenes

La sede central de CLPV, de oficinas y frigoríficos, en Beiramar y Jacinto Benavente.
La sede central de CLPV, de oficinas y frigoríficos, en Beiramar y Jacinto Benavente.

La empresa Centro Loxístico Porto de Vigo (CLPV) cerró 2023 con beneficios y una facturación en torno a 2,3 millones de euros, esquivando así la crisis por la que pasa la compañía Atunlo, a la que está vinculada accionarialmente. Fuentes de CLPV aseguraron que el funcionamiento de la sociedad va “muy bien” tanto en su apartado como frigorífico como en el alquiler de espacios de oficinas para firmas vinculadas al sector marítimo.

CLPV tiene como principal socio a la viguesa Coper, que también forma parte de Atunlo, donde cuenta con el 60 por ciento del capital gracias al pacto con Marpesca, frente a sus socios vascos de Inpesca, que tratan de cerrar la compañía en Galicia y trasladarla al País Vasco. La crisis es tan profunda que hay incluso una denuncia en marcha de Coper por la vía penal lanzada contra Inpesca. Pero todos estos movimientos solo han tocado de lado a CLPV: la única consecuencia, aunque importante, ha sido tener que devolver a la Autoridad Portuaria la concesión otorgada sobre el antiguo congelador Frigoríficos Berbés, en estado de ruina. CLPV contemplaba ampliar su capacidad e instalaciones realizando una fuerte inversión que los graves problemas de Atunlo lo impiden. En todo caso, fuentes de Centro Loxístico indicaron que a día de hoy cuentan con una ocupación del frigorífico, que puede almacenar hasta 4.000 toneladas de pescado, del 73 por ciento, “lo normal para estas fechas, más adelante alcanzamos el 100 por cien”.

En cuanto al espacio de oficinas, hay 2.600 metros cuadrados ya alquilados y solo quedan 600 que están a punto de pasar a una empresa marítima interesada. Los beneficios serán este año de 50.000 euros, similares al pasado ejercicio. CLPV cuenta con otra planta, de 3.500 toneladas, en Guitiriz, en Lugo y una tercera en el País Vasco. Entre los clientes de su centro vigués se encuentra la empresa de Javier Touza (que también es socio) y firmas como Marfrío y Marpesca, con gran estabilidad. Una de las mercancías habituales son los calamares que llegan de Malvinas, que suponen 100.000 toneladas al año en las dos campañas, salvo el pasado ejercicio.

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