Los vikingos invaden Catoira de música, comida y arte

verano

Las Torres de Oeste ya acogen exposiciones y obras teatrales antes del desembarco vikingo

amara añón. vigo localad@atlantico.net
Publicado: 04 ago 2016 - 03:37
Miles de personas ataviados de vikingos disfrutan de la romería en una edición pasada.
Miles de personas ataviados de vikingos disfrutan de la romería en una edición pasada.

nnn El primer domingo de agosto los vikingos tienen una cita con su historia en Catoira. La Romería Vikinga lleva celebrándose 56 años y conmemora la importancia de las emblemáticas Torres de Oeste en la Edad Media para defender a Galicia de las continuas invasiones por parte de los normandos.

El espectáculo central de la fiesta se realiza el domingo, pero Catoira lleva varios días vestida de vikinga. La cultura es la gran protagonista en las Torres de Oeste que estos días acoge una exposición,”A memoria do mar”, una representación teatral esta misma noche, “O viquingo converso”, y un campamento vikingo durante todo el fin de semana en el que se escenificarán las batallas míticas a las orillas del Ulla.

El río tiene el protagonismo durante el sábado con una regata para la promoción del piragüismo y un descenso popular en piragua, una jornada deportiva amenizada por el concierto de la Banda de Música de Catoira. Después de un día ajetreado de lucha y navegación, la Cena Vikinga a las 21:30 horas saciará el hambre de los guerreros. Pasada la medianoche los vikingos y curiosos podrán disfrutar en el recinto de las Torres de “Tambores de lume”, un espectáculo de percusión y pirotecnia. A la misma hora, pero en playa fluvial, actuarán los grupos Ruxe-ruxe, Agoraphobia y Tumbling Dice. Sin mucho tiempo para descansar, el pasacalles de grupos folclóricos inaugurará el día grande de Catoira. A las 13:00 horas comienza el eje central de la fiesta, la dramatización del desembarco vikingo y la defensa de las Torres de Oeste. Pero como después de la tormenta siempre llega la calma, los invasores y la resistencia disfrutarán juntos de una comida campestre con vistas al campo de batalla. También en compañía pasarán la tarde los más pequeños entre juegos populares, cuentacuentos y a la actuación lúdico-musical de Uxía Lambona e a Banda Molona.

La batalla en las Torres de Oeste solo dura un día, el mejor ejemplo de la reconciliación entre gallegos y escandinavos el resto del año es el hermanamiento entre la localidad de Catoira con la villa danesa originaria de los vikingos, Frederikssund. Una fraternización entre antiguos enemigos que se produjo gracias a la fiesta. n

Contenido patrocinado

stats