Vuelven las misas, con aforo limitado y menos contacto

VIGO

La Diócesis recomienda uso de mascarillas y lavarse las manos con gel al entrar y al salir

ana baena. vigo
Publicado: 08 may 2020 - 02:17
Los párrocos volverán a oficiar misa, pero con limitación de acceso y con distancias mínimas.
Los párrocos volverán a oficiar misa, pero con limitación de acceso y con distancias mínimas.

La fase uno permite la celebración de cultos religiosos en público. Así, la Diócesis de Tui-Vigo ya estableció las bases para la celebración de la Eucaristía y otras expresiones religiosas durante la desescalada y en el estado de alarma.

El primer punto será el aforo que será limitado al 30%, aumentando según las fases siempre que se puedan asegurar una distancia de dos metros entre los fieles. Algo que en parroquias como el Sagrado Corazón va a impedir ese aumento progresivo, tal y como indica su párroco, Suso Carracedo: “En nuestro caso solo hay dos metros con el 30% de la capacidad, por lo que mantendremos eses aforo durante todas fases de la desescalada, nuestro obispo nos dijo que primero era el espacio y después el aforo”.

Para ello en los bancos ya se están colocando pegatinas blancas para indicar los asientos permitidos. Habrá una persona a la entrada del templo y en el interior para indicar las nuevos medidas a los feligreses. Desde la diócesis tranquilizan a los fieles, ya que aseguran que si existe demanda, aumentaría el número de misas diarias.

Es obligatorio lavarse las manos al entrar y al salir con gel desinfectante y queda prohibido tocar o besar las imágenes y los objetos de culto. Se recomienda utilizar mascarilla dentro de la iglesia. Durante este periodo se dispensa de cumplir el precepto dominical, concretamente a las personas de riesgo, mayores de 70 años o enfermas, se les invita a quedar en casa.

No se permitirá la entrada a quien presente síntomas de la enfermedad vírica, como fiebre, tos, diarrea dificultad respiratoria, al igual que a los que han estado en contacto con enfermos de Covid-19 en los últimos quince días.

En la iglesias, las puertas permanecerán abiertas para evitar tener que tocar los pomos y las pilas de agua bendita permanecerán vacías. Con respecto a la celebración, dejarán de reunirse los coros, como mucho se recomienda mantener voces individuales o algún instrumento. No se repartirán hojas de canto, ni de lecturas y la cesta de colectas se dejará en la entrada. Asimismo se procurará reducir el contacto físico, suprimiendo el saludo de la paz y buscando un gesto alternativo y la Eucaristía se distribuirá en silencio y se dará la comunión en la mano sin guantes.

Una vez finalizada la misa, recuerdan que la salida debe ser ordenada, evitando las aglomeraciones en el atrio. En el comunicado a los fieles, afirman que será necesario seguir las indicaciones de los párrocos y de sus colaboradores. “O se cumplen las normas o no se dará misa”, insiste Carracedo. Por parte de los responsables de las parroquias se priorizará la desinfección de todos los objetos y movilizarlo después de cada oficio.

Ritos más breves

En el resto de los sacramentos también habrá diferencias. Las confesiones se tendrán que hacer en espacios más amplios que los confesionarios, donde se aseguren los dos metros de distancia y lavar las manos al acabar. Los bautismos ser harán con rituales más breves, sin que retorne a la pila el agua utilizada y con algodones de un solo uso para la unción. En la bodas, los anillos y las arras serán manipulados exclusivamente por los novios. En cuanto a los entierros, a partir del lunes se podrá asistir un máximo de quince personas a las inhumaciones. Las romerías se celebrarán manteniendo las mismas pautas y estudiando con las comisiones de fiestas la parte profana. Las procesiones solo se admiten de forma excepcional y sin aglomeraciones.

“Las iglesias deben ser espacios seguros”

José Vidal, vicario de Pastoral, remitió a los sacerdotes y a los feligreses las condiciones para la vuelta a la celebración de los cultos públicos: “Es un acontecimiento importante para cada comunidad cristiana y también para el conjunto de la sociedad civil, ya que la apertura de los templos es un signo de normalización de nuestras vidas”.Con respecto al comunicado de la Conferencia Episcopal sobre las medidas a tomar, afirma que desde la diócesis lo asumen y que completan el contenido, tras consultar con los arciprestes y el consejo episcopal: “Las iglesias deben ser espacios seguros, por esta razón hacemos públicas las recomendaciones que no debemos ver como restrictiv as, sino como unas medidas necesarias para salvaguardar y proteger la salud de las personas; por ello debemos acogerlas con espíritu de colaboración y comunión, sin intentar convertir nuestro criterio particular en norma, ni nuestro deseo en ley”.En nombre de la Diócesis de Tui-Vigo, Vidal invitó a los miembros de la comunidad que “conozcan y cumplan estas orientaciones, con el deseo y la esperanza de que más pronto que tarde, volvamos a llenar de júbilo nuestros templos”.
José Vidal, vicario de Pastoral, remitió a los sacerdotes y a los feligreses las condiciones para la vuelta a la celebración de los cultos públicos: “Es un acontecimiento importante para cada comunidad cristiana y también para el conjunto de la sociedad civil, ya que la apertura de los templos es un signo de normalización de nuestras vidas”.Con respecto al comunicado de la Conferencia Episcopal sobre las medidas a tomar, afirma que desde la diócesis lo asumen y que completan el contenido, tras consultar con los arciprestes y el consejo episcopal: “Las iglesias deben ser espacios seguros, por esta razón hacemos públicas las recomendaciones que no debemos ver como restrictiv as, sino como unas medidas necesarias para salvaguardar y proteger la salud de las personas; por ello debemos acogerlas con espíritu de colaboración y comunión, sin intentar convertir nuestro criterio particular en norma, ni nuestro deseo en ley”.En nombre de la Diócesis de Tui-Vigo, Vidal invitó a los miembros de la comunidad que “conozcan y cumplan estas orientaciones, con el deseo y la esperanza de que más pronto que tarde, volvamos a llenar de júbilo nuestros templos”.

José Vidal, vicario de Pastoral, remitió a los sacerdotes y a los feligreses las condiciones para la vuelta a la celebración de los cultos públicos: “Es un acontecimiento importante para cada comunidad cristiana y también para el conjunto de la sociedad civil, ya que la apertura de los templos es un signo de normalización de nuestras vidas”.

Con respecto al comunicado de la Conferencia Episcopal sobre las medidas a tomar, afirma que desde la diócesis lo asumen y que completan el contenido, tras consultar con los arciprestes y el consejo episcopal: “Las iglesias deben ser espacios seguros, por esta razón hacemos públicas las recomendaciones que no debemos ver como restrictiv as, sino como unas medidas necesarias para salvaguardar y proteger la salud de las personas; por ello debemos acogerlas con espíritu de colaboración y comunión, sin intentar convertir nuestro criterio particular en norma, ni nuestro deseo en ley”.

En nombre de la Diócesis de Tui-Vigo, Vidal invitó a los miembros de la comunidad que “conozcan y cumplan estas orientaciones, con el deseo y la esperanza de que más pronto que tarde, volvamos a llenar de júbilo nuestros templos”.

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