Rebrotes y mal tiempo hunden el turismo en las Rías Baixas en agosto
VIGO
La ocupación hotelera pasó del 60 al 30 por ciento en la segunda quincena del mes. También cayó en picado el tráfico en la Autopista del Atlántico en el mismo período y por la misma causa. Los hosteleros reconocen su preocupación.
El mal tiempo en agosto y la sucesión de rebrotes de covid, en especial en Lugo y A Coruña, han tenido un nefasto efecto dominó sobre el turismo en las Rías Baixas, que ha finalizado el mes con sus peores datos, según señalan en la federación de hostelería de la provincia. Por las mismas circunstancias también se ha hundido el tráfico en la Autopista del Atlántico (AP-9), y el control al paso de vehículos por Rande registró un 70 por ciento de la circulación media del pasado año, cuando el resto del verano se encontraba muy cerca de alcanzar las cifras del verano de 2019: en julio y la mitad de agosto, la intensidad media diaria fue del 80 al 85 por ciento de 2019, casi en la normalidad. Además, según señalaron en fuentes de Audasa, se ha constatado un descenso en picado de extranjeros, de forma que el tráfico es básicamente nacional y sobre todo interno de Galicia.
En cuanto a los hoteles, Vigo ha pasado de mantener una media de ocupación en torno al 60 por ciento -hasta un 80 por ciento en el segundo fin de semana de agosto- a caer hasta el 30 por ciento, según reconocía el presidente de la federación provincial de hosteleros (Feprohos), César Sánchez Ballesteros, quien se mostró muy preocupado por lo que queda de temporada. "Los rebrotes y el mal tiempo nos han perjudicado mucho, aunque la mayoría fueran en el Norte de Galicia, pero los hoteles y la hostelería están muy preocupados, porque vamos muy flojos, de nuevo en cifras mínimas y en Sanxenxo ya se van a cerrar algunos", señaló Ballesteros. Reconoció que hay serio peligro de vuelta a los ERTE en los establecimientos a poco que septiembre no funcione. "No sabemos qué puede pasar, porque las reservas se hacen con poco tiempo", añade Ballesteros, quien insiste en que el rebrote del virus ha sido la principal causa, aunque el mal tiempo tampoco ayuda. Destaca que el impacto más fuerte lo reciben los hoteles de dos o tres estrellas. "El protocolo anti-covid es el mismo, pero la gente puede pensar que los de más categoría tienen más precaución", señala. "Este año va todo peor que el anterior, y el verano también se ha estropeado", sentencia.
Adiós al agosto más frío y húmedo
Agosto de 2020 pasará a la historia como un mes excepcionalmente húmedo y frío, con valores muy alejados de la media de este siglo en Vigo, según las estadísticas que maneja Meteogalicia. En concreto, a falta de dos días para el final, la temperatura más alta alcanzada no llegó a 28 grados, menos incluso que en junio, con una media que tampoco superó los 20 grados.
Desde inicio del siglo, sólo en 2012 un agosto no superó los 30 grados, y entonces se llegaron a marcar 29. El pasado 2019, el octavo mes tuvo una máxima de 31,8 grados y el anterior unos estratosféricos 37,6, muy cerca de las máximas históricas registradas, con 40 grados el 13 de junio de 1981, y el 7 de agosto de 2016, con 41, medidos en ambos casos el aeropuerto de Peinador.
En cuanto a la lluvia, en este agosto se han recogido 62,5 litros en el centro de la ciudad, y no se esperan nuevas precipitaciones para el fin de semana. Es una cifra importante, comparado con lo habitual, y sólo en una ocasión, en 2011, se superó en este siglo. En aquella ocasión la agencia gallega registró 90,7 litros, aunque fue un mes cálido, con 34,5 de máxima, y lluvias intensas y concentradas. De momento, en agosto de 2020 ha caído, según los controles de la agencia meteorológica gallega, en torno aun 30 por ciento más de lluvia que el pasado ejercicio, y 10 veces más que en 2018 o 2017. Pese a ello, el verano ha sido seco, sin una gota en julio y poca humedad en junio. Se puede constatar en el estado de los embalses, que se encuentran por debajo de los dos últimos años.
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