Diez años más con la A-55, como mínimo

Publicado: 11 nov 2024 - 13:20 Actualizado: 18 dic 2024 - 18:24

La autovía Vigo-Porriño se “inauguró” en 1993, aunque en realidad no era más que una carretera nacional desdoblada. Todo ha ido a peor desde entonces, salvo el número de fallecidos, que aún se mantiene pero solo en el tramo entre Porriño y Tui, que también se las trae.

Lo que iba a ser una entrada a Vigo provisional se convirtió en definitiva cuando la A-52 se terminó en Porriño, nadie sabe muy bien por qué. Y de eso han pasado otros 30 años. Con buen criterio, aunque a costa de la paciencia de circular entre 60 y 80 por hora y miles de multas, Tráfico inundó la A-55 de radares, con cinco en apenas doce kilómetros, algo que no ocurre en ninguna otra vía de la red estatal. No ha evitado que haya accidentes, pero sí que los impactos entre vehículos sean menos peligrosos.

La autovía es un desastre y no conozco otra en España tan mala por sus pendientes y curvas. Hay dos alternativas posibles, no incompatibles entre sí. La primera, inmediata, rescatar la AP-9 entre Puxeiros y Porriño, el tramo con menos tráfico de la autopista (apenas 5.000 coches al día, frente a los más de 50.000 que circulan por la A-55), construyendo un mejor enlace con la A-52, una obra que podría hacerse con rapidez y solucionaría el problema. Al menos mientras se construye la A-52 entre Vigo y Porriño. ¿Cuándo? Siento decirlo, pero nunca antes de diez años: incluso con impulso político y Presupuestos del Estado, y me temo que no hay ni lo uno ni lo otro, harían falta tres o cuatro años para una declaración de impacto y otros dos para el estudio informativo y el proyecto. Todavía haría falta otro más para licitar la obra y tres para construir el túnel. Así que podemos relajarnos y disfrutar porque lo primero, el rescate, es como mentar a la bicha; lo segundo, pura utopía. Si Ábalos al menos no hubiera anulado el plan extraordinario de carreteras del viejo Mariano.

Contenido patrocinado

stats