Presidencias que no se entienden

Publicado: 22 oct 2024 - 11:50

Si bien el tema que más fichas ha movido estos últimos días en el deplorable microuniverso de la cuestión política hace referencia al recién adquirió nuevo aspecto de Alberto Núñez, el inicio de la semana se ha desayunado no con la operación a la que se ha sometido en la vista el jefe de la oposición y su renuncia a seguir usando tintes capilares, sino con la respuesta de Díaz Ayuso a la invitación cursada desde Moncloa, a la que la presidenta de Madrid ha decidido no acudir harta como está de que desde la presidencia de la nación la tilden de corrupta, y novia de un corrupto entre otras múltiples descalificaciones. Isabel Díaz Ayuso no da nunca una puntada sin hilo, y si ha determinado declinar la invitación de Sánchez, estoy por apostar mi bajo en forma de violín a que nada hay de calentura en la maniobra sino un posicionamiento pensado y repensado, tirando de asesorías, escrutando al máximo el escenario que va a componer la negativa, y calibrando con sumo tacto las repercusiones que una decisión como ésta va a acarrear en las relaciones entre una y otra institución. La presidencia de una comunidad y la del país.

La presidenta madrileña ha echado músculo político y hace mucho tiempo que tiene criterio propio, de modo que esta no es una calentura sino una parte del programa que apuntala su liderazgo por muchas cuentas disparatadas que le salgan al CIS de Tezanos, cuyos últimos baremos otorgan de nuevo la victoria al PSOE aunque ajustada, en unas elecciones que se celebraran un suponer estos días. Teniendo en cuenta que Tezanos ha fallado todos los augurios electorales que lleva predicando en estos últimos tiempos, no creo yo que a Ayuso y a su equipo de campaña les robe el sueño estos números cocinados por él y sus cerebros que anuncian que el PSOE le ganaría al PP en las urnas por una ventaja de 2,5 puntos si bien hace un mes la ventaja superaba los 4. Algo es algo.

La única verdad sin aditivos ni colorantes es que en estas condiciones de absoluto desentendimiento entre los dos partidos mayoritarios, con una situación parlamentaria caótica y la vista de Europa puesta en nuestro desastroso ejemplo, no se puede tirar mucho más tiempo a no ser que supongamos que quien a partir de ahora va a poner orden en el país sea la autoridad judicial disfraza de Luka Modric. Y es que el presidente Sánchez, que llama corrupta a la presidenta Ayuso, tiene a su mujer, a su hermano y al Fiscal General del Estado bajo el ojo de la ley. Es para pensárselo.

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